miércoles, 1 de abril de 2026

 En los años 50, cuando el joven Estado de Israel aún luchaba por su legitimidad internacional, David Ben-Gurion utilizó una anécdota tan simple como poderosa.

Durante conversaciones diplomáticas con dirigentes estadounidenses —entre ellos el secretario de Estado John Foster Dulles— Israel era visto por algunos como un proyecto reciente, sin raíces profundas.
Ben-Gurion respondió con una comparación memorable:
Hace unos 300 años, el barco Mayflower voyage llegó a América.Pregunten hoy a niños estadounidenses:¿Quién era el capitán? ¿Qué comían? ¿Cuánto duró el viaje?Probablemente no lo sepan.
Pero hace más de 3.000 años, el pueblo judío salió de Egipto.Pregunten a cualquier niño judío:¿Quién los sacó? ¿Qué comieron? ¿Cuándo ocurrió?Y lo sabrá.
La clave de su argumento no era histórica, sino identitaria:
Mientras que muchas naciones modernas recuerdan su pasado como historia, el pueblo judío lo vive como experiencia viva, transmitida generación tras generación —cada año, en Pésaj.
Con esa simple imagen, Ben-Gurion dejó claro que Israel no era solo un Estado nuevo, sino la expresión política de una memoria nacional milenaria.
A veces, una anécdota explica más que mil discursos.

 Hajj Yusuf Ismail Hashem era uno de los cinco altos mandos de la organización terrorista. El Frente Sur es responsable de las operaciones contra civiles israelíes y fuerzas de las FDI en el sur del Líbano.

Hashem, un comandante veterano con más de 40 años de experiencia, desempeñó un papel clave en la reconstrucción de Hezbolláh y en la supervisión de lanzamientos de cohetes y ataques aéreos contra Israel.

 

🇮🇷✡️ Imágenes fascinantes con motivo de la víspera de Pésaj:
En la década de 1960, la comunidad judía de Teherán preparaba matzá para Pésaj, manteniendo vivas sus tradiciones y su identidad.
Un vistazo a una historia rica y poco conocida, que refleja la vida judía en Irán antes de los grandes cambios en la región.


 

 Encontraron los restos de un soldado israelí que estaba desaparecido desde 1948



Pésaj: tradiciones sefardíes y asquenazíes (explicado simple)
En Israel convivimos con muchas tradiciones, y en Pésaj se nota. La base es la misma para todos: no comer jametz. Pero además de la ley principal, cada comunidad desarrolló costumbres para cuidarse mejor… y ahí aparecen algunas diferencias.
🔎 La diferencia más conocida: kitniyot
(arroz, legumbres como lentejas/garbanzos, maíz, soya, etc.)
🔹 Muchas familias asquenazíes evitan kitniyot durante Pésaj.
🔹 Muchas familias sefardíes sí las consumen, pero con limpieza/revisión
🤔 ¿Y por qué existe esa diferencia?
En la Europa de hace siglos era muy común que granos y legumbres se guardaran juntos o se molan en los mismos molinos. Eso podía causar mezclas accidentales. Además, algunas legumbres se usaban para hacer “harinas” que podían parecerse a la harina de cereal, y eso podía llevar a confusión. Para evitar errores, se adoptó la costumbre de “poner una valla” y no consumir kitniyot en Pésaj.
En muchas comunidades sefardíes (Mediterráneo, Norte de África y Medio Oriente), el arroz y las legumbres eran parte central de la comida diaria, y se estableció una práctica fuerte de seleccionar y revisar. Por eso, no se volvió una prohibición comunitaria general, aunque sí se mantiene el cuidado de evitar mezclas.
💙 Al final, el objetivo es el mismo: vivir Pésaj con sentido, que tengamos un seder tranquilo y en familia 🍷