Por Daphne Anson
Sobre su tumba en Fez, Marruecos, debajo de una elaborada inscripcion en hebreo, hay un epitafio en frances para la martirizada señorita Hatchouel (1817-34). Su nombre aparece como Solica, aunque aparece en algunas fuentes abreviado como Sol.
A Frederick David Mocatta (1825-1905), vastago de una prominente familia sefaradi de corredores de metales preciosos cuyos miembros estaban en el centro del liderazgo comunitario judio en Inglaterra, le fue contada su historia en detalle en 1858 cuando el estaba visitando Marruecos.
En el curso de una carta escrita ese julio, la cual fue publicada en dos numeros del Jewish Chronicle, el mas tarde da en forma inexplicable su nombre como Luna.
Aqui esta lo que el escribio sobre ella (13 de agosto de 1858), sin mas comentarios mios:
'En el año 1834 residio en Tangier una familia judia llamada Hatchuel [sic], la hija mayor de la cual era una amorosa niña de 16 años. Su madre era una mujer de temperamento violento, y la pobre Luna (porque tal era el nombre de nuestra heroina) llevaba una vida muy infeliz. Un dia cuando Luna habia recibido mas duras palabras de su madre de las que podia soportar, busco refugio y consejo de una vieja cuidadora mora que vivia cerca, y la mujer le rogo que abjurara de su fe, abrazara el mahometanismo y asi se separara de su regañona madre para siempre.
Larga y obstinadamente la pobre Luna se rehuso a escuchar a su consejera, hasta que al final la mujer mora, encendida por su obstinada firmeza cerro las puertas sobre su victima, y se apresuro a ir ante la presencia del cadi (juez) declarando que una muchacha hebrea habia abrazado en forma voluntaria el islamismo, pero ahora estaba emprendiendo recaer en el Judaismo, y abjurar de su nueva fe, y que ningun temor al castigo podria jamas inducirla a hacerlo.
Pero la mujer mora se mantuvo firme en su declaracion, y como el dicho de un musulman es pensado en ese pais de mas valor que aquel de un judio, su testimonio prevalecio, y la pobre Luna fue sentenciada o a abrazar la fe musulmana, o ser llevada ante el Iman (alto sacerdote) de Fez para un juicio ante el tribunal religioso de la capital. Asi, a traves de una dolorosa travesia de muchos dias la desafortunada muchacha fue llevada a Fez, y alli llevada ante el Iman, quien despues de un solemne juicio la condeno a muerte a menos que dentro de un tiempo dado ella abjurara de la religion de sus padres.
Durante el juicio resulto que uno de los hijos del Sultan (de Marruecos) vio a la correcta judia, y quedo conmovido por su gran belleza, su ingenua juventud y su infeliz posicion, el resolvio salvarla a toda costa, adquiriendo a la muchacha hebrea para su harem. Asi, por lo tanto, el presento el caso en terminos resplandecientes a su padre y le rogo que le concediera un perdon; pero el Emperador contesto que Sultan absoluto como el era, el aun era impotente para revocar los edictos del juez religioso, y que a menos que la muchacha renunciara a su fe la ley debia seguir su curso.
En desesperacion, el Principe suplico a Luna que adoptara la fe mahometana, y busco a traves de brillantes promesas por un lado y el cuadro de la muerte por el otro, causar que ella cambiara su resolucion, pero sin resultados. Luna declaro que ella entregaria su vida a su Creador en toda su fresca juventud, que la vida en lujos y en la vergüenza de la apostasia. Y asi, el dia fatal llego, y la hora de su destino se aproximo, pero la muchacha hebrea permanecio inamovible en su resolucion, y solo busco prepararse para su fin que se aproximaba.
La triste historia llega a un final, porque en la mañana señalada la muchacha fue arrastrada de su celda, y el acero barbaro corto su cabeza de sus bellos hombros, y Luna Hatchuel sello su constancia con la sangres de su vida.
Esta triste historia yo la escuche de personas que habian conocido a la heroina, y de algunos tambien que tuvieron el honor de estar relacionados con ella, y como sus versiones diferian en muchos detalles menores, yo he elegido aquella narrativa que si no es la mas romantica en algun aspecto parece ser la mas probable.
La tumba de Luna esta en Fez, y los judios venerando su recuerdo como aquel de una santa, hacen peregrinajes a su lugar de entierro para quitar el polvo de alrededor, cuyo polvo (me dijo seriamente mi informante) tiene el poder de curar a los enfermos y sanar las heridas.
Un caballero español, que visito Tangier pocos años atras, compuso una tragedia sobre esta historia, a la cual el llamo "La heroica hebrea", y la cual es a menudo actuada en el teatro de Gibraltar. Un artista frances [Alfred Dehodencq, 1822-82; detalle de la pintura al lado], quien reside en Tangier, lo ha hecho tambien el tema de un muy astuto cuadro.'
Traducido por Marcela Lubczanski especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba
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