Si una persona más me dice que necesito ser “liberada”, voy a explotar.
En cuanto alguien ve mis brazos cubiertos y mis faldas largas, me dice lo oprimida que estoy y cuánto necesito rebelarme contra las directrices patriarcales del recato, diseñadas por los hombres para controlar sus impulsos sexuales.
¿Cómo se supone que debo reaccionar? ¿Defender mis elecciones de vestimenta?
En esta era súper iluminada del “haz lo tuyo”, me parece bastante inapropiado que yo, una firme defensora del “haz lo tuyo”, tenga que justificar mi ropa. Solía pensar que vivimos en una época en la que una mujer es libre de vestirse como quiera. Pero me pregunto: si los “ángeles” de Victoria’s Secret pueden mostrarse sin pudor en la pasarela, ¿acaso yo no soy igualmente libre de cubrirme en público?
Lee el artículo completo en https://aishlatino.com/por-que-elijo-vestirme-con-recato/

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