
Rachel Goldberg-Polin llevó el pasado viernes a Naciones Unidas la voz de las víctimas del terrorismo en Medio Oriente, en el marco del Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo.
Como madre de Hersh Goldberg-Polin, asesinado por Hamás después de haber sido secuestrado el 7 de octubre, Rachel conoce de primera mano el dolor que deja el terrorismo.

Su presencia en la ONU fue un recordatorio imposible de ignorar: detrás de cada cifra hay una persona, una familia y una historia que merece ser recordada.
Por ellos. Por sus familias. Y por una verdad que nunca debe silenciarse: el terrorismo no puede ser justificado.
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