martes, 16 de agosto de 2011

El Mar Muerto vivirà otra vez


OR: Wayne Stiles

Wayne Stiles es un autor quien nunca se ha recobrado de sus viajes en Israel –y ama escribir sobre ellos desde su escritorio en Texas.

Montones de trozos de madera, blanqueados como huesos viejos, rodean las costas del Mar Muerto. Si los cuerpos de agua pudieran ser pueblos fantasmas, el Mar Muerto encabezaría la lista. Es el lugar más bajo de la tierra, el más caliente de Israel, y nada puede vivir en sus aguas. Un mosaico en el piso de una iglesia en Madaba, Jordania, representa un temprano mapa turístico para los peregrinos bizantinos en su camino a Tierra Santa. Muestra peces nadando en el río Jordán y regresándose una vez que llegan al Mar Muerto! Aunque el río Jordán serpentea su descenso, desde la base del Monte Hermon, desemboca su caudal justo al sur de Jericó en aguas salobres. Hoy, la mayoría del Jordán es desviada por intereses domésticos y agrícolas. Pero lo que sí sigue es su continuo caudal entregando al Mar Muerto, su única ingesta para reponer el agua que se evapora. Mide cuarenta y cinco millas de largo por once de ancho, el mar evapora, cada día, millones de toneladas de agua. El inestable nivel del agua del Mar Muerto mantiene a Israel y Jordania trabajando para solucionar numerosos problemas (desde la relocalización de hoteles hasta bombear agua del norte del Mar Rojo). La evaporación deja detrás concentraciones de calcio, magnesio, potasio y cloruro de sodio, dando al Mar Muerto la más alta salinidad de cualquier cuerpo de agua en la tierra. Los Nabateos (siglo IV AEC) cosecharon los minerales para propósitos comerciales. Incluso hoy, los minerales del Mar Muerto son un gran negocio. La demanda mundial de productos mantiene a los más de 1500 empleados de Dead Sea Works Ltd. trabajando alrededor del reloj.

Con un nombre como el “Mar Muerto”, uno podría esperar una visita decepcionante. Y, sin embargo, cualquiera que experimenta el lugar no olvida su maravilla. Nada en la tierra se le compara. Aunque los turistas pueden comprar algunas cremas y lociones para las manos, la mayoría vienen al Mar Muero para experimentar su reputación de una notable flotabilidad. Su salinidad es tan densa que, literalmente, puedo pararme sin tocar el fondo y flotar con la superficie del agua en mi pecho; sensación en verdad extraña! Muchos de los que flotan de espaldas pueden leer un libro. Tire un palo a la superficie, y esta parece estar yaciendo sobre un espejo.

El historiador Flavio Josefo registra que cuando Vespasiano vino al Mar Muerto durante la Revuelta Judía (68). Decidió probar la reputación que es imposible hundirse. Vespasiano ató a alguna gente que no podía nadar y los tiró al agua! ( nunca entendí porqué los amarró si, de cualquier modo, no podían nadar). Esa historia ofrece un buen recordatorio para nadadores (y no- nadadores) de evitar el agua en ojos y boca a menos que disfrute llorar y vomitar. Me han dicho que el agua en los pulmones es fatal (Usted cree?) Observadas estas advertencias de sentido común, el Mar Muerto recompensa a cada visitante con una experiencia inolvidable –incluyendo piel aceitada.

En la playa en Ein Boqeq, la parada turística ofrece sombrillas, sillas, arena, helado, Coca Cola, y – lo más importante –duchas. Metiéndose en el agua salada, muchos nadadores recogen puñados de lodo negro y lo esparcen por sus cuerpos para una fotografía.

El Mar Muerto tuvo diversos nombres en su historia. Las Escrituras lo refieren como “Mar Salado” (Números 34:3), “Mar” (Ezequiel 47:8), y “Mar Oriental” (Joel 2:20). Otras designaciones incluyen el “Mar de Asfalto”, el “Mar Apestoso”, y el “Mar del Diablo”. Es difícil de creer, pero la región solía ser un área bien regada; exuberante y atractiva como el Jardín del Edén. Pero, el juicio divino en Sodoma y Gomorra cambió esa fertilidad convirtiéndola en una desolada extensión, que representaba el juicio al pecado (Génesis 13:10; Deuteronomio 29:23; Jeremías 17:6).

La evaporación, que se cierne sobre el Mar Muerto, ofrece una neblina constante sobre su superficie. Me recuerda un horno –como el humo que subía del valle después de la destrucción de Sodoma (Génesis 19:28). Un día, prometen las Escrituras, el Mar Muerto vivirá otra vez. El agua fluirá del Templo del Monte de Jerusalén y los pescadores se alinearán a las orillas del Mar Muerto (Ezequiel 47:8-11; Zacarías 14:8). Qué imagen del poder de D-os para traer vida de la muerte.

Me preguntó cómo llamaremos, ese día, al Mar Muerto

Qué Hacer

Una de las mejores maneras de disfrutar el Mar Muerto viene manejando por la Ruta 90 a lo largo de la orilla occidental. La escena es plácida, suave y encantadora, digna de ser fotografiada. La playa en Ein Boqeq ofrece un gran lugar para probar su flotabilidad. Viendo el mar, lea Ezequiel 47:8-11 y Zacarías 14:8. Las temperaturas son tostadoras en el verano.

Cómo llegar

Desde el área de Jericó, viaje al sur a lo largo de la Ruta 90.



(Traducción por el Consulado General H. de Israel en Guayaquil)

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