jueves, 28 de enero de 2021

 

El futuro de los asentamientos en Israel - Por General de División (ret.) Gershon Hacohen (BESA)
RESUMEN: Al adoptar un enfoque de economía de mercado, la Autoridad de Tierras en Israel bloquea el crecimiento de la residencia judía y el control de la mayor parte del país que se encuentra ubicada más allá de las ciudades densamente pobladas en las llanuras costeras.
Dos temas actualmente en disputa en la agenda de la empresa de asentamientos constituyen la clave al futuro del estado de Israel: el elegir quién se convertirá en el próximo Director General de la Autoridad de Tierras de Israel (ATI) y los enfrentamientos dentro del liderazgo del movimiento de asentamientos Amana por obtener el estatus de su Director General Ze'ev Hever (alias Zambish).
No es coincidencia que tanto las comunidades en Cisjordania como las comunidades "trabajadoras" (similares a kibbutz y moshav) estén actuando para evitar el nombramiento del candidato favorecido por el Ministro de Viviendas Yaakov Litzman, Yanki Koyent y en su lugar presionen por el nombramiento de Pinhas Wallerstein. Ambos grupos están preocupados por las crecientes dificultades que enfrentan las comunidades rurales a lo largo y ancho del territorio israelí.
La siguiente cifra coloca el problema en perspectiva: Entre todas las comunidades del Consejo Regional del Valle Jezreel, el crecimiento de la población este año no llegó a más del 1.25%. En ese estado de cosas lo que se refleja es una congelación casi total a la construcción - una que no se origina de las presiones ejercidas internacionalmente sino que parte de las políticas de asignación de tierras de la ATI y la fijación de precios cada vez más altos para la obtención de tierras, junto a una política de licitación abierta a la competencia.
En el moshav, lugar conocido como Belén de Galilea por ejemplo, se ofrecen lotes de terreno en dunam a aquellos miembros de la comunidad a un precio inicial de un millón de shekels. A solo cinco minutos en auto, en los poblados beduinos de Beit Zarzir y Ka’abiyye, la ATI ofrece lotes más grandes por menos de una décima parte de dicho precio. El precio de un lote en las comunidades judías es mucho más caro de lo que las jóvenes parejas generalmente pueden pagar. Las guarderías están cerrando y las comunidades gradualmente se están convirtiendo en geriátricos.
El valor estimado realizado por la ATI, por supuesto también está determinado por el precio final al que se vendieron dichos lotes en anteriores licitaciones. El elevado precio en las comunidades judías refleja no solo el verdadero valor en el mercado inmobiliario, sino también la limitada oferta de lotes para la construcción dentro de las comunidades judías en relación a la alta demanda. Por lo tanto, la política de comercialización de tierras de la ATI restringe en realidad el desarrollo rural y empuja a la población judía a amontonarse en los rascacielos urbanos. Al adoptar el enfoque de libre mercado, la ATI está de hecho impidiendo el crecimiento de las comunidades rurales judías no solo en el centro del país, sino incluso también en las regiones de Galilea y el Negev.
El encabezado del Consejo Regional del Valle del Jordán Idan Grinbaum citó recientemente algo que escuchó decir a Yanki Koyent durante las negociaciones sobre el futuro del Kibbutz HaOn: “Mi tarea no es construir comunidades y no cumplir con los objetivos del asentamiento. Mi tarea es vender tierras del estado al mejor postor". Grinbaum lo resumió de la siguiente manera: "En lo que a él respecta, el sionismo ha muerto y él es un vendedor de tierras". De esta manera la lucha por el liderazgo de la ATI, es una lucha por el futuro de los asentamientos y por el control judío sobre la mayor parte del país que está más allá de las ciudades densamente pobladas en las llanuras costeras.
De esta manera, las comunidades de Cisjordania están en mucha mejor forma. Consideren por ejemplo, la diferencia entre la comunidad Nimrod en los Altos del Golán y la relativamente joven comunidad Keeda en la región de Binyamin en Cisjordania. Ambas fueron fundadas en 1999, pero debido a los obstáculos procesales creados por el estado, Nimrod todavía no cuenta con más de seis familias, mientras que Keeda ahora cuenta con unas 80 familias. La diferencia es en gran medida al hecho de que Keeda fue desarrollado como proyecto por el movimiento Amana en Cisjordania, donde todavía existe una relativa libertad respecto a las regulaciones estatales de planificación y de construcción.
De hecho, con la privatización del estado y la disminución del movimiento de asentamientos, Amana, bajo el liderazgo de Zambish, siguió siendo la última fuerza organizadora para los asentamientos que no tengan como base el afán de lucro. Este está obligado, por supuesto, a tener en cuenta las limitaciones económicas y de hecho lo hace. Pero su razón de ser no es obtener ganancias sino construir el país junto a su legado.
En Cisjordania y en el Valle del Jordán, se está librando ahora una batalla entre judíos y palestinos por el control de las tierras abiertas. El esfuerzo palestino de construir viviendas y carreteras, al mismo tiempo que prepara la tierra para ser cosechada, está siendo orquestado y apoyado directamente por la Autoridad Palestina con ayuda financiera específica de la Unión Europea. Los palestinos lo ven como una lucha nacional por una causa que va mucho más allá de los cálculos de costo-beneficio. Los esfuerzos ante los asentamientos sionistas fueron así en una época, hasta que este comenzó a adoptar nuevas nociones de una economía de libre mercado.
Las comunidades en Cisjordania, por su parte, siguen mostrando devoción a la causa, salvo algunas pocas como Efrat y Neve Daniel que ya son capaces de actuar de acuerdo a la lógica económica del libre mercado. Todavía se necesita en Cisjordania, al igual que en el pasado, la iniciativa y el apoyo de un organismo pionero de asentamientos que esté impulsado por una misión nacional.
La lucha sobre quién dirigirá Amana es, por ende, una batalla por el reconocimiento de la continua calidad esencial de la empresa de asentamientos en una forma pionera altamente organizativa. Si aquellos que presionan por “gestionar profesionalmente” Amana salen con ventaja, la última entidad organizativa en el Estado de Israel capaz de trabajar por la promoción de los asentamientos será destruida.
El General de División (ret.) Gershon Hacohen es investigador sénior en el Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat. Este sirvió en las FDI durante 42 años. Comandó tropas en batallas con Egipto y Siria. Anteriormente fue comandante de cuerpo y comandante de los Institutos Militares de las FDI.
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