La Blancanieves «woke» tropezó en la taquilla de los cines.
Los problemas arrancaron cuando los productores eligieron a Zegler, una latina de raíces colombianas, como la nueva Blancanieves, una decisión -en sintonía con el casting de la actriz afroamericana Halle Bailey para La Sirenita del 2023- que agradó a progresistas y enfureció a conservadores.
Luego se supo que para los siete enanitos de la nueva Snow White se prefirieron los efectos computarizados en lugar de contratar a actores de baja estatura, una apuesta que enojó a todos, más allá de la grieta.
- Finalmente, la presunta rivalidad entre Gadot (una Reina Malvada pro-israelí) y Zegler (la Blancanieves pro-palestina) habría perjudicado la promoción del filme en las últimas semanas antes de su estreno.
- Las actrices, señalaron los portales chismosos, habian preferido no aparecer juntas en eventos publicitarios a causa de la «tensión» entre ambas.
Cuando supo que iba a interpretar a la Evil Queen, Gal Gadot se mostró entusiasmadísima en las redes.
Al momento del estreno, confesó que, a pesar de los rumores, disfrutó mucho del rodaje de la película.
- Gal viene además de recibir su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y Zegler, por su parte, interpretara a Eva Peron en una nueva puesta del musical Evita en un teatro de Londres.
Quienes se deberán quedar juntando los destrozos económicos provocados por Blancanieves 2025, o Snow Woke, no serán las actrices sino los ejecutivos de Walt Disney Pictures.
Extracto del articulo aparecido en Israel Economico.
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