jueves, 2 de julio de 2026

 PORTUGAL: UNA COMUNIDAD JUDÍA QUE SOBREVIVIÓ A LA INQUISICIÓN Y RENACIÓ SIGLOS DESPUÉS

Mientras el Mundial de Fútbol 2026 nos permite conocer países de distintas regiones del planeta, también es una oportunidad para descubrir la historia de las comunidades judías que viven en ellos.
En esta ocasión viajamos a Portugal, un país ubicado en el extremo occidental de Europa y conocido por ciudades históricas como Lisboa, Oporto, Coímbra y Faro.
La presencia judía en Portugal tiene más de dos mil años de historia.
Durante la Edad Media, los judíos desempeñaron un papel fundamental en el comercio, la medicina, la ciencia y la administración del reino. La comunidad alcanzó un gran desarrollo hasta finales del siglo XV, cuando comenzaron las conversiones forzadas y posteriormente la Inquisición portuguesa.
Miles de judíos fueron obligados a convertirse al cristianismo o abandonar el país.
Muchos de ellos continuaron practicando el judaísmo en secreto durante generaciones, convirtiéndose en los llamados "criptojudíos" o "anusim".
A pesar de la persecución, algunas tradiciones lograron sobrevivir de manera oculta durante siglos.
Actualmente viven en Portugal entre 3.000 y 5.000 judíos, concentrados principalmente en Lisboa y Oporto.
En las últimas décadas la comunidad experimentó un importante renacimiento, con nuevas instituciones, sinagogas, centros culturales y un creciente interés por recuperar la herencia judía portuguesa.
Hoy los judíos portugueses participan plenamente en la vida económica, académica y cultural del país.
Portugal ha impulsado además numerosos proyectos de preservación del patrimonio sefaradí y de la memoria histórica de las comunidades judías que formaron parte de su pasado.
Los niveles de antisemitismo son relativamente bajos y las autoridades mantienen una relación de cooperación con las instituciones judías.
El país también se ha convertido en un importante destino para quienes desean conocer la historia de los judíos sefaradíes expulsados de la Península Ibérica.
La comunidad judía portuguesa conserva principalmente tradiciones sefaradíes. Muchas familias mantienen melodías litúrgicas, costumbres y recetas transmitidas durante generaciones.
En ciudades como Lisboa y Oporto se realizan actividades culturales que recuerdan la rica herencia judía portuguesa y su influencia en el mundo sefaradí.
Durante más de 400 años, numerosas familias judías del pueblo de Belmonte practicaron el judaísmo en secreto para escapar de la Inquisición.
Sin rabinos ni contacto con otras comunidades, lograron preservar parte de sus tradiciones hasta que fueron redescubiertos en el siglo XX, convirtiéndose en uno de los casos más sorprendentes de supervivencia judía en la historia moderna.
Portugal fue el país natal de importantes figuras judías y conversas que participaron en la Era de los Descubrimientos.
Muchos descendientes de judíos portugueses se establecieron posteriormente en el Imperio Otomano, el norte de África, los Países Bajos y América, contribuyendo a la expansión de la cultura sefaradí por todo el mundo.
Ana Grinstein
Comunidades Plus

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