El motivo por el que Israel está sentada afuera de la última campaña de bombardeo de Estados Unidos en Irán
A EE.UU. junto con los estados árabes les preocupa que el conflicto podría descontrolarse si Israel se une a la ronda de combate actual
Julio 21, 2026
Israel está sentada fuera mientras se recalienta nuevamente el conflicto estadounidense con Irán, una postura que se ajusta a Washington, sus aliados árabes—y por ahora a la propia Israel.
Estados Unidos e Israel combatieron juntos estrechamente cuando lanzaron la guerra contra Irán en febrero, aprovechando las fortalezas de cada uno en poder de fuego, inteligencia y logística en una campaña aérea que tuvo pocos precedentes.
Ahora, los funcionarios estadounidenses y regionales están preocupados porque la participación de Israel añadiría una variable disruptiva cuando ellos están tratando de retorcer las concesiones diplomáticas de Irán y evitar la guerra total.
Washington ha pedido a Israel que permanezca fuera del combate por ahora, dijeron personas al tanto del tema.
Los estados del Golfo Pérsico están presionando a Estados Unidos para garantizar que Israel no reanude los ataques contra Irán, dijeron funcionarios árabes familiarizados con la discusión. Ellos temen que la participación israelí provocaría una respuesta feroz de Teherán que ataque potencialmente su infraestructura energética, dijeron los funcionarios. También dificultaría más políticamente a los estados del golfo unirse a los ataques contra Irán si es necesario.
Los mediadores regionales se han unido a la campaña, argumentando que la participación de Israel haría más difícil que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el grupo que domina la toma de decisiones en Irán, retorne a las conversaciones de paz.
"Esta es una escalada bastante limitada por ahora, y todas las partes saben que hay un camino de regreso a la mesa de negociación," dijo Andreas Krieg, un profesor titular de la Escuela de Estudios de Seguridad en el King's College de Londres. "Si traes a los israelíes adentro, se volvería un verdadero desastre."
Cuando se le pidieron comentarios, un funcionario estadounidense dijo que EE.UU. permanecía en estrecha coordinación con Israel y sus aliados del golfo.
Los objetivos bélicos de EE.UU. e Israel divergieron en primavera, cuando el Presidente Trump presionó por una solución diplomática por preocupaciones que las interrupciones en el suministro de energía podrían hundir la economía mundial. Los funcionarios israelíes se han quejado que Trump detuvo la guerra muy pronto, antes de poder infligir suficiente daño contra los gobernantes de Irán y derrocar al gobierno islámico.
Pero los acontecimientos pueden haber dado un giro en favor de Israel con el colapso de un cese del fuego temporario digirido a abrir el Estrecho de Ormuz e iniciar las conversaciones de paz. Estados Unidos volvió a imponer su bloqueo de la navegación iraní y ha bombardeado Irán durante los últimos 10 días, mientras que Irán ha disparado contra barcos que dice no se someten a su control sobre la vía fluvial. Un 20% del petróleo del mundo transitaba por el estrecho antes que empezara la guerra.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha mantenido conversaciones acerca de Irán con sus ministros y jefes de seguridad. Los funcionarios y analistas dicen que el país está contento por ahora de mantenerse al margen y permitir que la presión económica aumente sobre el liderazgo de Irán, pero que se involucraría si es atacado.
“Debemos recordar que nuestro objetivo supremo en esta campaña—y no necesariamente conjuntamente con Estados Unidos—es socavar y debilitar la existencia del régimen,” dijo el martes el ministro israelí de finanzas Bezalel Smotrich, miembro del gabinete de Netanyahu que asistió a las consultas de seguridad respecto a Irán. "La mejor forma de hacer esto es aplastarlo económicamente. La situación actual funciona para nuestro beneficio, y no tenemos ningún interés en empujarnos dentro, pero estamos preparados para cualquier situación."
Irán también parece ansioso por mantener a Israel fuera del combate. Teherán ha enfocado sus ataques en los aliados estadounidenses Kuwait, Bahréin y Jordania, donde un ataque con misiles contra una base mató a al menos dos soldados estadounidenses. Hasta ahora, se ha abstenido de atacar Israel.
Los funcionarios árabes no obstante siguen preocupados por que es apenas una cuestión de tiempo antes que Israel vuelva a ingresar a la guerra.
Está el riesgo que el combate en la región podría escalar y empujarla dentro. Los rebeldes hutíes de Yemen apoyados por Irán, quienes dispararon misiles a Israel durante más de dos años, están amenazando con bloquear el Mar Rojo, lo que cortaría aun más los suministros petroleros del golfo.
Es también posible que Trump necesite la ayuda israelí para lanzar un ataque u operación más grande para poner fin al punto muerto. Estados Unidos ha ampliado sus objetivos en Irán, atacando puentes e infraestructura portuaria en los ataques recientes, y Trump ha sido informado sobre las opciones para intensificar.
Durante la guerra, sin embargo, Trump ha dado marcha atrás hacia las negociaciones tras llevar las amenazas al límite El se ha quejado en público y en privado que los instintos de escalar de Netanyahu han complicado sus esfuerzos por poner fin al combate en Gaza, Líbano e Irán, ha informado The Wall Street Journal. El presidente ha dicho a sus asesores que nadie puede manejar a Netanyahu, de quien el presidente dijo que quiere "bombardear a todos,” de acuerdo con una persona que oyó sus comentarios, informó el Journal.
“La percepción en la administración Trump es que Israel es un actor impredecible," dijo Elizabeth Tsurkov, una miembro principal no residente en el New Lines Institute for Strategy and Policy, una think tank de Washington. “Actualmente la lógica es no escalar, y cuando pones dentro de la mezcla un actor que es impredecible, pierdes el control de la situación."
La amenaza de un ataque israelí—mantenido en reserva—da a Estados Unidos influencia cuando intenta revivir un acuerdo con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz y hacer avanzar las conversaciones nucleares, dijo Erez Winner, presidente del Israel Defense and Security Forum, una think tank con sede en Israel con lazos cercanos con el gobierno actual.
Los estados árabes del golfo están sopesando si los ataques persistentes de Irán y su control sobre Ormuz podría requerir que ellos se involucren en el combate. Si eso llega a pasar, la mayoría no querría ser vista como luchando junto a Israel, dijeron los analistas.
“Es realmente mucho mejor para los israelíes no ser vistos como parte de cualquier coalición de facto," dijo Hussein Ibish, un profesor titular residente en el Arab Gulf States Institute, una think tank de Washington.
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