jueves, 23 de julio de 2026

 En Tishá BeAv, recordamos uno de los capítulos más oscuros en la historia de Israel: la destrucción del Primero y Segundo Templo de Jerusalén y el exilio forzado del pueblo judío de su tierra ancestral.

Durante siglos, lloramos por Jerusalén, oramos por regresar y mantuvimos la Tierra de Israel en el corazón de nuestra identidad, dondequiera que viviéramos.
Nuestras raíces están aquí.
Nuestra historia continúa aquí.
El pueblo de Israel siempre permanecerá en la Tierra de Israel.

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