"EL PESIMISMO ES UN LUJO QUE LOS JUDÍOS NO SE PUEDEN PERMITIR" GOLDA MEIR: Soy Golda Meir, y esta es mi vida contada con el corazón. Nací en Kiev, entre el miedo y la oscuridad de los pogromos. Muy pronto entendí lo que era huir por ser judía. Emigramos a Estados Unidos, pero en mi alma ya habitaba un anhelo que no me dejaría jamás: un hogar para nuestro pueblo.
Cuando llegué a la tierra de Israel, aún árida y herida, supe que ese era mi lugar. Trabajé la tierra con las manos, como muchos, y con el corazón, como pocos. Vi nacer un país entre guerras, sacrificios y lágrimas. Cada madre que perdió un hijo, cada soldado que cayó, cada niño que creció entre alarmas: todos son parte de nuestra historia.
Fui una mujer común con un destino poco común. Nunca soñé con el poder, soñé con la paz. Pero cuando me tocó liderar, lo hice con el peso de cada vida sobre mis hombros. Lo dije y lo creo aún: "Podremos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos. Pero no podemos perdonarlos por obligarnos a matar a los suyos."
Hoy hablo a ustedes, israelíes de este tiempo: no olviden quiénes somos ni por qué luchamos. Amen su tierra, pero más aún a su gente. Sean fuertes, sí, pero también justos. "La paz llegará cuando los árabes amen más a sus hijos de lo que nos odian a nosotros." Que ese día llegue, y que ustedes lo hagan posible.
Israel no es solo un país; es un milagro vivo. Cuídenlo. Háganlo digno de quienes lo soñamos y de quienes lo heredarán. Porque el sueño sigue, mientras haya quienes crean en él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.