La tragedia de Schumer—y la nuestra
Los demócratas judíos han encontrado que su lealtad al partido no está siendo correspondida.
Por William McGurn
Julio 13, 2026
Chuck Schumer se convirtió en el primer líder judío de la mayoría del Senado en el 2021. Los demócratas perdieron su mayoría en el 2024, pero el Sr. Schumer como líder de la minoría es todavía el judío de más alto rango en un cargo electivo de EE.UU. Pero cada vez más su mayor triunfo está empezando a verse como su tragedia más grande.
No porque él cambiara. Porque su partido lo hizo.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, los judíos eran un pilar del Partido Demócrata, especialmente en New York, la ciudad judía más grande en el mundo.
Pero en los últimos 10 años, el sentimiento antijudío y antiisraelí ha explotado en la política estadounidense. Ha aumentado en ambos partidos. Pero se ha vuelto más virulento en el Partido Demócrata—aun cuando el Sr. Schumer estuvo avanzando hasta la cima.
Si bien la derecha tiene su parte de voces antiisraelíes, ellas tienden a estar fuera del Partido Republicano. Los elementos antiisraelíes en el partido del Sr. Schumer no se limitan a los podcasters como Candace Owens o a políticos marginales como el Rep. Thomas Massie, un tábano republicano que fue desbancado en una primaria en mayo.
En la declaración de concesión del Sr. Massie, él explicó su pérdida así: “Yo habría salido antes, pero tuve que llamar a mi oponente y conceder, y me llevó un rato encontrar a Ed Gallrein en Tel Aviv.”
Ari Fleischer, ex secretario de prensa de la Casa Blanca de George W. Bush, concedió a Politico el año pasado que los republicanos tienen un problema de antisemitismo, lo que él vinculó a un "resfriado." Los demócratas, dijo él, tienen "fiebre."
“Los demócratas lamentarán el día en que dieron su espalda a Israel," dice hoy el Sr. Fleischer. “Desde un punto de vista moral y político, esto va a dañarlos."
Piensen solamente en el mes pasado. En New York, el Rep. Dan Goldman perdió la primaria demócrata ante Brad Lander, un demócrata judío que es apoyado por el antagonista de Israel, el alcalde Zohran Mamdani, y ha acusado a Israel de "genocidio" y apoyó al candidato antiisraelí para el Senado de Michigan, Abdul El-Sayed. El Sr. Goldman como es sabido fue excluido por una cafetería de Brooklyn, la cual lo denunció como un "facilitador del genocidio." Traducción: El no odia a Israel.
Otro judío demócrata progresista, el Senador Scott Wiener del estado de California, fue humillado cuando fue expulsado de la Marcha Trans en San Francisco por una turba que lo acusó de apoyar el genocidio. Durante un debate en enero de candidatos que esperaban llenar el lugar de Nancy Pelosi, el Sr. Wiener eludió el tema. Después que provocó una reacción el Sr. Wiener publicó un video declarando su sumisión: "Para aquellos de ustedes que vieron el fragmento del debate de la semana pasada, quiero aclarar que creo que Israel ha cometido genocidio en Gaza. Para mí el gobierno israelí ha tratado de destruir Gaza y de expulsar a los palestinos. Y eso califica como genocidio."
¿Puede alguien sacar al Partido Demócrata de este atolladero moral? Lo que estamos viendo no es bueno para los demócratas o Estados Unidos.
Hubo esperanzas que Rahm Emanuel podría aprovechar el momento. El Sr. Emanuel es un ex jefe de gabinete de la Casa Blanca de Obama que después se desempeñó como embajador ante Japón y alcalde de Chicago. El Sr. Emanuel no elude las peleas. ¿Entonces que hace él en un momento en que el odio a Israel está en un punto febril? El vuela a Israel para dar un discurso crítico del primer ministro de tiempos de guerra Benjamin Netanyahu.
Este debería ser el momento del Sr. Schumer. ¿Por qué él no está haciendo que su partido regrese a su historia?
Fue un presidente demócrata, Harry S. Truman, quien hizo de Estados Unidos la primera nación en reconocer al nuevo estado de Israel en 1948. Los judíos y los demócratas comparten una historia honorable del Nuevo Acuerdo de Franklin Delano Roosevelt de los derechos civiles. El Senador Henry “Scoop” Jackson apoyó las campañas cruciales de reabastecimiento durante la Guerra de Iom Kipur en 1973. Los judíos estadounidenses y su liberalismo estaban en casa en el Partido Demócrata. Pero odiar a Israel ahora supera al progresismo— incluso para muchos judíos.
Una encuesta reciente de Associated Press informa que el 44% de los judíos estadounidenses tienen una opinión favorable del Sr. Mamdani. Sólo el 39% de los judíos estadounidenses ven al Sr. Netanyahu de forma favorable.
El partido de hoy no es en nada como el partido en que creció el Sr. Schumer. Los que ven a Israel como un enemigo genocida están en ascenso, y aunque el primer líder judío de la minoría del Senado puede proyectar votos individuales pro-israelíes, él ciertamente no está liderando en el Congreso en temas judíos o israelíes.
Su posición es como la de la joven cuidadora de niños en la película de horror de 1979 "Cuando llama un extraño." Después de una serie de llamadas telefónicas preocupantes, ella llama a la policía. Ellos vuelven a ella con este mensaje escalofriante: "Las llamadas están viniendo desde adentro de la casa."
Lo mismo pasa con Chuck Schumer.
Los judíos demócratas han descubierto que su lealtad al partido no está siendo correspondida.
Copyright ©2026 Dow Jones & Company, Inc. All Rights Reserved. 87990cbe856818d5eddac44c7b1cdeb8
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.