viernes, 15 de mayo de 2026

 Hay días que iluminan el calendario y también hay dias que iluminan el alma.

Este Shabat llega abrazado a una fecha muy especial, Yom Yerushalayim, el día de su reunificación, el día en que el corazón del pueblo judío volvió a latir unido, junto a las piedras eternas de nuestra indivisible capital, siempre nuestra, siempre eterna.
Yerushalaim, no es solo una ciudad, es memoria, esperanza, lágrimas y milagros.
Son nuestros 2 sagrados templos destruidos y la esperanza de su pronta reconstrucción.
Es la voz de generaciones que soñaron a través de los siglos, con volver a casa, incluso en los tiempos más oscuros.
Y qué hermoso que este año podamos recibir el Shabat con esa emoción tan viva, agradeciendo por la luz, por las historias compartidas y por el privilegio de seguir escribiendo capítulos de nuestra historia judia en esta tierra, nuestra tierra.
Que este Shabat nos encuentre con el corazón en paz, la mesa rodeada de amor y la mirada puesta en la esperanza, esa esperanza que nos regala día a día este rinconcito del mundo lleno de milagros.
Me viene a la mente, aún sin haberlos conocido, la sonrisa de satisfacción del Rey David, del Rey Salomón pasando por 2 milenios de exilios hasta llegar a la sonrisa de Hertzel y todos los que han hecho posible que este día sea una celebración de todos los años. Que el ondear de nuestra bandera a lo largo de toda la ciudad se siga repitiendo año a año.
Jag Sameaj! 🇮🇱❤️
AM ISRAEL JAI 🇮🇱🇮🇱
SHABAT SHALOM

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