Administrador
"En los años 1930, Groucho Marx, que empezaba a ser célebre, llega a un hotel de lujo en la costa californiana.
Antes de bañarse en la piscina, ve un letrero: "Prohibido a los judíos".
Pide entrevistarse con el director y le dice ceremoniosamente: "Tengo un problema, señor director".
Este último le responde educadamente: "¿en qué puedo ayudarle?".
“Mire usted: mi madre es cristiana y mi padre judío.¿Puede indicarme que mitad de mi cuerpo puedo remojar en su piscina"?
Tal como lo muestra Freud, en ese breve y maravilloso texto sobre El humor, Groucho hubiera podido indignarse, agredir al director, dejar el hotel de golpe, o callarse piadosamente.
Sin embargo, al dar vuelta la agresión antisemita ridiculiza la prohibición y es quien ocupa el lugar del vencedor.
"El humor no es resignado, sino rebelde; no solo significa el triunfo del yo, sino que logra triunfar sobre la adversidad de las circunstancias reales."
Cortesia: Mario Schapira.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.