Eli Sharabi, un padre, un esposo, un hijo… un hombre que sobrevivió al horror del cautiverio palestino. Después de 16 meses en manos de Hamás, fue obligado a participar en una cruel puesta en escena, sonriendo con la esperanza de reencontrarse con su familia, sin saber que esa esperanza ya no existe.
Se aferró a la ilusión de volver a abrazarlas, sin saber que jamás podrá hacerlo.
El mundo no puede seguir mirando hacia otro lado. El dolor no termina con la liberación. La justicia no llega con el olvid

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.