lunes, 24 de junio de 2024

 

Danielius Zilevicius, futbolista y Justo entre las Naciones.

Los aficionados al fútbol están de fiesta. Dos grandes eventos tienen lugar en estos días.
Por un lado, la Copa América que reúne a las mejores selecciones de América del Sur y América del Norte, y la cual se celebra en Estados Unidos, y por otro lado, Le Euro 24 en la que compiten las mejores selecciones europeas teniendo a Alemania en calidad de anfitrión.
La oportunidad es propicia para abordar brevemente historias sobre deportistas, y en este caso la de un futbolista, quien junto a su familia, arriesgaron sus vidas para salvar judíos durante el Holocausto.
  • Se trata de Danielius Zilevicius, nacido en Lituania en 1900.
  • Danielius era funcionario del Ministerio del Interior pero también integrante del equipo de fútbol L.F.L.S. que tenía su sede en Kaunas (Kovno).
  • Este equipo fue fundado en 1919 y poseía un elenco multinacional, habida cuenta que además de jugadores locales, formaban parte del team cuatro jugadores alemanes, un judío, un inglés y un serbio.
Danielius era un destacado jugador desempeñándose como delantero, de ahí que fue escogido para integrar la selección de Lituania de la época.
Estaba casado con Ona Zileviciene -secretaria del Ministerio de Salud Pública- y con la pareja residía su suegra Adolfina Zileviciene.
  • Cuando los alemanes invadieron y conquistaron la zona, Ona la esposa de Danielius, percibía desde la ventana de su oficina a conglomerados de judíos que eran trasladados desde el gueto de la zona y compelidos a eliminar la nieve del terreno y de las canchas de tenis del lugar, así como lavar los pisos y los lavabos.
  • Transcurrido un tiempo, Ona apreció entre el antedicho colectivo, a una mujer judía con su hija de cuatro años.
  • Habida cuenta que ella también poseía una hija de cuatro años, se acercó a la mujer judía y se presentó.
  • El nombre de la mujer judía era Polia Rudnik, y el de la niña, Genia. Desde ese momento, cada vez que Ona las veía, se acercaba para saludarlas y entregarle un pequeño obsequio a la niña.
  • En determinadas oportunidades, concurrían al trabajo el esposo de Genia y su hijo de 10 años a los que Ona pudo igualmente conocer.
La situación se agravó. En el verano de 1943, los alemanes comenzaron a deportar a la población del Gueto de Kaunas a Estonia.
La judía Polia Rudnik adoptó una dramática resolución.
  • Le rogó a Ona Zilevicius que salvara a su hija Genia. Orna aceptó, contando con la anuencia de su esposo Danielius y su madre.
  • Pocos días después Ona recogió a la niña judía. Durante el trayecto temia que su entorno se diera cuenta que la niña provenía del gueto.
  • Finalmente la niña llegó al hogar de Danielius, y Ona, luego de bañarla, quitarle los piojos, alimentarla y proveerla de vestimenta pertinente, le destinó exclusivamente la habitación de sus hijos.
Éstos últimos fueron trasladados a la finca de la madre de Orna en Tytuvenai, cerca de Siaulial.
Cabe destacar la dimensión del coraje de los padres de alejarse de sus propios hijos para proteger a la niña judía.
  • Decidieron que en caso de una inspección, Genia sería presentada como su hija con el nombre de Judyta. Tanto vecinos como amigos de la pareja desconocían por completo la presencia de Genia en el espacio familiar de Danielius y Ona.
Durante todo ese período, el matrimonio Zilevicius brindó a Genia afecto, calidez, y abrigaban la firma esperanza de que la niña pudiera reencontrarse en el futuro con sus padres, pero con posterioridad a la liquidación del gueto, no volvieron a saber de ellos ni tampoco del hermano mayor de Genia.
  • Todos habían perecido.
Después que el ejército rojo liberó Vilna, y finalizada la guerra, la circunstancias de la vida separarían a la familia Zilevicius.
  • Ona se traslado con sus hijos a Alemania, y posteriormente se afincaron en Estados Unidos.
  • Genia por su parte, continuó residiendo en Lituania con Danielius, y su suegra Adolfina, hasta que dos tíos de ella afincados en Israel, lograron ubicarla, y en 1957 se traslado y se radico en Israel.
  • Danielius se comunicó con Alexander Macht-dilecto, amigo lituano y destacado ajedrecista antes de la guerra -que residía en Israel, precisamente para facilitar y respaldar la integración de Genia en el país judío.
Esta joven judía nunca olvidó la grandeza de espíritu de esta noble familia lituana y se mantuvo en permanente contacto postal con Danielius hasta su fallecimiento acaecido en Kaunas en 1963.
Otro tanto hizo con Ona-que acortó su apellido a Zilius- y con la cual se reunió en el año 2000.
  • En el año 2006, efectué con mi señora y un pequeño pero selecto grupo israelí un periplo a Lituania que me impactó profundamente.
  • Hasta ese momento, confieso que había sido reacio a visitar espacios relacionados con el Holocausto, pero a partir de este viaje modifiqué sustancialmente mi postura.
  • No hay como la visita in situ, y en este caso palpar la tragedia que se abatió sobre la comunidad judía de Lituania (más del 90% fue asesinada), y la extinción de su riquísima vida cultural y religiosa que igualmente se calibra y se aprende durante este tipo de periplos.
Historiadores han señalado que una buena parte de la población local colaboró con el ocupante nazi.
Recuerdo que el propio guía lituano señaló que se estima que alrededor de 15 mil lituanos colaboraron de forma entusiasta con los alemanes, en tanto que solo 924 lituanos fueron reconocidos como Justos entre las Naciones.
Peor aún.
Una vez que los soviéticos abandonaron Lituania y antes que los alemanes ingresaran en ese espacio, las hordas lituanas comenzaron a asesinar impunemente a los judíos que residían en los pequeños pueblos y villas.
Uno de ellos fue un tío de mi señora que era medico, el único de seis hermanos que se le impidió dejar Lituania, y radicarse en Uruguay, precisamente fue asesinado mientras ejercía su profesión.
Por todo ello, cabe apreciar en su real dimensión los enormes riesgos que asumió esta familia lituana al salvar la vida de Genia Rudnik, y no es de extrañar que el 26 de Abril de 2006, el Instituto Yad Vashem de Jerusalén otorgara el título de Justos de las Naciones al exfutbolista Danielius Zilevicius, a su esposa Ona Zileviciene y a su suegra Adolfina Zileviciene.
En la imagen, el matrimonio de Ona y Danielius en Tytuvenai, Lithuania, el 30 de septiembre de 1934. Foto: Yad Vashem
Dr. Israel Jamitovsky
Aurora Israel.
Puede ser una imagen en blanco y negro de 2 personas y boda

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