EL VALOR DE ELEGIR
La gran mayoría de nuestras acciones del presente, están condicionadas por decisiones que tomamos en el pasado.
Actualmente ejerzo la ingeniería, porque hace muchos años decidí estudiar esta carrera.
Actualmente estoy casado con tal o cual persona, porque hace muchos años me enamoré de ella.
Actualmente mantengo y defiendo determinados valores, porque hace muchos años los asumí como “mis valores”.
Pero muchas de esas decisiones las tomamos cuando éramos muy jóvenes y carecíamos de madurez y de experiencia.
Por eso, tantas veces nos sentimos “incómodos” en nuestro presente, algo desdichados e insatisfechos, porque nosotros ya no somos la persona que tomó esas decisiones.
Sí, crecimos, evolucionamos, cambiamos de ideas, de sentimientos, de perspectivas.
Porque, si para ser coherentes, debemos mantener intactas las decisiones que tomamos hace decenas de años, tal vez deberíamos pensar el verdadero valor de serlo.
Te dicen: ¡pero tú antes pensabas de otro modo!
Y sí, perdón, cambié, crecí.
No creo que una persona sana, debe justificarse o pedir perdón por el hecho de haber crecido.
Tal como si, para ser coherentes, hoy debiéramos sentirnos obligados a jugar con los autitos, los soldaditos, y las muñecas de nuestra infancia.
Por eso, nunca renuncies a elegir “en tiempo presente”.
Si ahora lo hago, es porque ahora lo elijo.
Y que tu pasado jamás te condicione.
Si te interesa aún estar vivo y percibir la vitalidad, también en tiempo presente.
Aquí y ahora.
Rabino Daniel Karpuj

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.