
El sabor de nuestras raíces 

A veces, una receta no solo alimenta el cuerpo… también acaricia el alma.
Cada jalá trenzada, cada sopa humeante o pastel de miel lleva dentro una historia: las manos de nuestras abuelas, los aromas de las fiestas, las risas alrededor de la mesa.
Esta imagen nos recuerda que cocinar también es un acto de amor y memoria, una forma de seguir contando quiénes somos. 
Cuéntanos o comparte una foto de ese sabor que te acompaña desde siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.