**Quiero Verte Bailar**
Gitana, de labios gruesos, tus
ojos son bizcos y tu nariz achatada, muy grande
tus orejas y de tu voz, mejor
no digo nada.
Gitana, de ti estoy enamorado,
ya algunos amigos me dicen que nunca vieron
tan mal gusto y les cuesta
creer que sueño contigo, sin pesadillas y con un gran
amor.
Gitana, hoy he venido a pedirte
que seas mi mujer, quiero hablar con tu padre,
para que me pueda creer. No hay
ningún misterio, me enamoré de tu baile, de
tus ágiles taconeos, sobre la
tabla, que hasta parece que hablaría, cuando bailas
con el salero de tu raza. Tu
cintura se mueve al ritmo, que marca el taconeo y
tus brazos, como aspas de
molino, siguen el ritmo de tus castañuelas, que en
momentos, hablan de amor y en
otros de fuego.
Gitana, mientras bailas me
gusta ver tu pelo, como se enriada en tu cuello y tu
con un pequeño movimiento, de
tus hombros, los pones en sus sitios, listos para
volver a tapar tu frente y tu
con elegancia los haces bailar con la música que te
acompaña; lenta, algunas veces
y otras, como tormenta, de pasión y lujuria.
Gitana, quiero más a tu baile
que a ti, debo reconocerlo; pero ven conmigo y has
mi vida feliz, sólo tendrás que
bailar, que bailar para mi. Cuando tu pandereta
golpea tus caderas, con el
ritmo que tu le das, en mi corazón se abre una puerta y
es como entrar en un mundo
mágico, con aroma a jazmín.
Gitana, deja que te lleve a mi
carro y por las noches, yo apoyado en un árbol, te
miraré, como tu, con tu
cintura, cimbreas como el trigo en el trigal, mientras yo con
aplausos, daré cuenta de tu
final.
El arte viene de una belleza
interior, que tu posees. ¿ Si no hay belleza interior; de
que sirve la belleza ?
Mario Beer-Sheva
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