Nada detiene a un pueblo unido.
Nuestra historia y nuestra fe son las banderas que nadie podrá arrancar.
El antisemitismo es solo el reflejo de quienes desconocen la luz de Dios.
Pero nuestra raíz es eterna, nuestra unión invencible, y nuestra historia, imposible de borrar.
Cada generación judía ha resistido con sabiduría y fe.
Nada ni nadie podrá apagar la llama que llevamos dentro.
Somos memoria, somos verdad, somos luz que atraviesa los siglos.
Reina Benarroch Garzon

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