miércoles, 3 de septiembre de 2025

DEL JCFA

 LA LARGA GUERRA DE LA ONU CONTRA ISRAEL


Por Clifford May
Agosto 27, 2025

Como corresponsal extranjero recorriendo Africa hace años, a menudo me encontraba con personal de Naciones Unidas. La mayoría eran compañeros de cena placenteros. 
Lo que estaban logrando era generalmente un misterio.
Para entender lo que quiero decir, revisen el sitio web del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas. Observen las secciones marcadas como "Nuestro Impacto" y "Resultados." Háganme saber si ustedes encuentran alguna misión útil lograda.
Yo llegué a ver la ONU como ineficaz pero inofensiva, con una excepción notable: La ONU durante mucho tiempo ha sido hostil hacia la nación estado que se convirtió en su 59º miembro en 1949.
Ya en 1975, la Asamblea General de la ONU, dirigida por la Unión Soviética, adoptó una resolución llamando al Sionismo "una forma de racismo."
Daniel Patrick Moynihan, entonces embajador estadounidense ante la ONU, sabía que el Sionismo implica nada más que apoyar el derecho de Israel a no ser aniquilada, y el derecho de los israelíes a no ser exterminados.
El denunció la resolución de la Asamblea General de ONU (UNGA) como "una mentira" y una expresión de "antisemitismo." Unos 16 años después, impulsada por el fin de la Guerra Fría, la presión diplomática estadounidense, y el proceso de paz de Madrir, la UNGA la repelió. 
Pasamos rápido al 2001. Apenas 3 días antes de los ataques terroristas yihadistas contra Estados Unidos, la ONU concluyó una conferencia "contra el racismo" en Durban, Sudáfrica, donde los participantes sostenían carteles que decían "¡Abajo el apartheid nazi-israelí!" y "deben utilizarse ametralladoras basadas en la FE y el ISLAM."
Cuatro años después, Israel se retiró de la Franja de Gaza – cada poblado, sinagoga, y cementerio. Dos años más tarde, Hamas eyectó violentamente a Fatah, su rival, para convertirse en el gobernante indiscutible del enclave costero.
A partir de entonces, la Agencia de la ONU de Ayuda y Obras (UNRWA) sirvió como el proveedor principal de servicios sociales de Hamas. En las escuelas de Gaza, a los estudiantes se les enseñaba a odiar a los israelíes y a los judíos. En los hospitales de Gaza, se permitió a Hamas establecer puestos de mando.
Pero sólo luego de la invasión de Israel por parte de Hamas el 7 de octubre del 2023—y la revelación que miembros de Hamas empleados por UNRWA participaron tanto en el pogrom subsiguiente coo en la toma de rehenes – yo aprecié la extensión en la cual la ONU y Hamas se habían vuelto inextricablemente aliados.
Anteriormente este mes, Francesca Albanese, la "relatora especial de la ONU para la Margen Occidental y Gaza," destacó que "Hamas es una fuerza política que ganó las elecciones del año 2005." Ella obvió mencionar que Hamas no ha permitido ninguna elección durante los 20 años que pasaron desde entonces.
Ella agregó: "Cuando piensas en Hamas, no deberías pensar necesariamente en asesinos, gente armada hasta los dientes, o combatientes. No es así."
Al mismo tiempo, ella acusó a los israelíes de "apartheid" y "genocidio." ¿Necesito recordarles que los ciudadanos árabes de Israel gozan de más derechos que los ciudadanos árabes de los países árabes, y que desde 1948, la población de Gaza ha aumentado diez veces?
Dada esta historia, yo pensaba que la demonización de Israel por parte de la ONU había llegado a su límite.
Estaba equivocado.
La semana pasada, la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria en Fases (IPC) publicó un "informe" declarando "con evidencia razonable" que ahora existe hambruna en partes de Gaza. No hace falta decir – de hecho está siendo repetido de forma incesante – que los israelíes tienen la culpa.
Para hacer estas afirmaciones, la IPC manipulá su metodología, ajustó sus criterios, y reinterpretó la definición legal de genocidio utilizando datos dudosos del Ministerio de Salud de Gaza – o sea, Hamas – y descartando datos proporcionados por Israel.
Lo que es más, uno de los autores del informe, Andrew Seal, ya había empezado a acusar a Israel de genocidio en el segundo día de los contraataques de octubre del 2023 contra Hamas.
Nadie niega que, en medio de una guerra que se ha prolongado durante casi dos años, los gazatíes están sufriendo dificultades terribles, incluyendo inseguridad alimentaria y, en algunos casos, desnutrición. 
Pero los hechos incontrovertibles son estos: Hamas inició esta guerra y se niega a terminarla; Hamas no asume la responsabilidad por el pueblo que ha gobernado y está determinado a seguir gobernando; Hamas se rehúsa a liberar a los rehenes secuestrados de Israel y a quienes está torturando – aun cuando hacerlo llevaría casi con seguridad a un cese del fuego.
Un hecho más: Desde mayo, más de 10,000 camiones de ayuda han ingresado en Gaza, con ocho de cada diez trayendo alimentos. Esto ha resultado en disponibilidad más amplia de alimentos esenciales a precios reducidos en los mercados de Gaza. 
La ONU está dificultando más la distribución de esta ayuda al demandar que la UNRWA esté a cargo de permitir que Hamas tenga una tajada tanto para alimentar a sus líderes en los túneles como para revender a cambio de dinero para pagar a sus tropas en las calles sobre la superficie. 
La ONU se niega firmemente a trabajar con la Fundación Humanitaria de Gaza, un proyecto estadounidense/israelí que entrega alimento gratis directamente a los gazatíes con Hamas excluido.
Muchos de los medios de comunicación han estado ayudando a convertir a la opinión pública en u arma contra Israel. Olivia Reingold y Tanya Lukyanova revelaron en The Free Press este mes que incluso antes de la designación de la IPC, al menos una docena de "imágenes virales de hambruna" publicadas por The New York Times, NPR, CNN, y otros importantes medios noticiosos eran de hecho fotos de niños con "importantes problemas de salud" tales como parálisis cerebral– no víctimas de la hambruna.
El Embajador de EE.UU. ante Israel, Mike Huckabee, observó en X: "Los rehenes ESTAN muriendo de hambre, Hamas está engordando, y la ONU declara la hambruna mientras el 92% de SU alimento es robado para ser vendido por Hamas. Mientras tanto el alimento de la ONU se pudre al sol. La ONU debería declararse corrupta e incompetente." 
Lo cual plantea una pregunta: ¿Por qué los contribuyentes de impuestos estadounidenses están todavía gastando aproximadamente us$13,000 millones anuales en la más globalista de las instituciones que durante medio siglo ha estado librando una guerra de desinformación – incluidas acusaciones falsas de racismo, apartheid, genocidio, y hambruna intencional – contra la única democracia en el Medio Oriente que también es el aliado más confiable de Estados Unidos en el mundo?
Memorando al Presidente Trump: ¡Gracias por su atención a este asunto!

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