Andrea Bocelli invitó al ex rehén Segev Kalfon a su casa, cantó para él y le regaló un momento de paz después de 738 días de terror.
Al ser liberada y regresar, el cantante le escribió una carta privada de afecto y apoyo, y le ofreció además un viaje totalmente pagado para verlo en cualquier concierto que eligiera.
Qué ícono! Que alma maravillosa.
En un mundo lleno de ruido y odio, estos gestos silenciosos de amabilidad hablan más fuerte que cualquier cosa
Noi Che Amiamo Israele

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