lunes, 28 de julio de 2025

DEL WSJ

 WASHINGTON LUCHA POR CONTENER A UNA ISRAEL ENVALENTONADA

La administración Trump ha expresado frustración con las acciones israelíes en los últimos días.

Por Hayndi Raice y Alexander Ward
Julio 26, 2025

Benjamin Netanyahu in Washington D.C. with a bodyguard.
Benjamin Netanyahu de Israel goza de firme apoyo estadounidense, pero últimamente ha irritado a la administración Trump. Foto: Evelyn Hockstein/Reuters
TEL AVIV—Israel ha emergido de una serie de asombrosos éxitos militares con fuerza casi sin control en el Medio Oriente. Ahora Washington está luchando por ajustar.
La administración Trump en los días recientes ha expresado frustración con las acciones israelíes en Siria y Gaza. Los partidarios de MAGA (Haz a Estados Unidos Grande Nuevamente) del Presidente Trump, en particular, se están volviendo cada vez más críticos de su apoyo al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quienes temen que arrastrará a Estados Unidos más profundo dentro de un pantano de guerras regionales.
Israel este mes bombardeó el cuartel general del ejército y el palacio presidencial de Siria en Damasco, diciendo que estaba defendiendo a la minoría religiosa drusa de la violencia sectaria. El Secretario de Estado Marco Rubio dijo que Estados Unidos ayudó a negociar un acuerdo para desintensificar la situación después de describir los enfrentamientos entre Israel y Siria como una falta de entendimiento. Estados Unidos ha respaldado los esfuerzos del presidente interino sirio Ahmed al-Sharaa por unir al país.
Aparte, Israel atrajo amplia condena, incluso de la administración Trump, después que atacó una iglesia católica en Gaza, matando a tres personas. Israel dijo que fue un accidente.
La Casa Blanca dijo esta semana pasada que Trump fue “pescado desprevenido” por el bombardeo en Siria y el ataque que impactó la iglesia católica.
La disonancia refleja en parte la nueva posición de fuerza de Israel después de una serie de guerras que la han dejado sin ningún rival significativo, de acuerdo con ex funcionarios y analistas.
“El cambio fundamental que tiene que ser reconocido al abordar el futuro del Medio Oriente es que Israel es ahora la fuerza más fuerte en el Medio Oriente,” dijo Amos Hochstein, quien fue un asesor principal bajo el mandato del Presidente Joe Biden. “Ellos son la hegemonía militar absoluta, abrumadora y dominante del Medio Oriente. Les guste o lo odien, es un hecho; no hay ningún contrapeso real.”
"Irónicamente, esas no son necesariamente buenas noticias para Israel o Estados Unidos," dijo Hochstein, agregando que la fuerza de Israel la está llevando a extralimitarse, prolongando sus guerras en Gaza y más allá.
La asertividad reciente de Israel en parte ha sido alentada por la administración Trump. La decisión de Trump de unirse al ataque de Israel contra Irán en junio—la primera vez que los dos países lucharon lado a lado en una guerra—ha reforzado la visión de Israel que Estados Unidos apoya y está alineado con sus objetivos en el Medio Oriente.
Los funcionarios de la administración Trump han dicho que ellos quieren que se detenga la matanza en Gaza y que Israel y Hamas firmen un acuerdo de cese del fuego. Pero un acuerdo para detener el combate ha probado ser elusivo. El jueves, el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, retiró al equipo negociador estadounidense de Doha, Catar, diciendo que Hamas ha mostrado una "falta de deseo" de alcanzar un acuerdo.
Israel, mientras tanto, ha renovado su ataque contra Hamas en los últimos meses, llevando a creciente condena internacional por la creciente cuenta sobre los palestinos.
Las tensiones por los recientes bombardeos en Siria y Gaza se derivan en parte de los mensajes confusos de Washington y de malentendidos israelíes, dijo Dan Shapiro, quien se desempeñó como embajador estadounidense ante Israel bajo la presidencia de Barack Obama.
La administración Trump ha dado luz verde a las acciones israelíes en Gaza y Líbano y no se interpuso en el camino de Israel cuando Netanyahu atacó Irán el mes pasado. Pero puso en evidencia a Siria, después de repetir inicialmente la inquietud israelí sobre los vínculos islamistas de Sharaa.
“Cuando tienes este tipo de enfoque diferenciado, requiere muy clara comunicación para evitar señales confusas," dijo Shapiro. “Parece que han habido algunas brechas allí, lo que puede llevar a malentendidos, y luego fricción entre los dos gobiernos después del hecho."
Un alto funcionario de la administración dijo que la Casa Blanca coordina estrechamente con Israel y tiene considerable influencia sobre Netanyahu porque el primer ministro sabe que "Estados Unidos es literalmente la única razón por la que existe el estado de Israel."
Trump habla directamente con Netanyahu cuando surgen las cuestiones, dijo el funcionario. Después que las fuerzas israelíes atacaron la iglesia en Gaza, el presidente habló con Netanyahu y lo instó a sacar una declaración explicando qué sucedió, dijo el funcionario.
El ejército israelí el martes dijo que un mortero impactó accidentalmente la iglesia "debido a una desviación no intencional de municiones” y se disculpó.
Mike Huckabee, el embajador de EE.UU. ante Israel y partidario de los asentamientos judíos en la Margen Occidental, denunció los ataques de colonos israelíes en Taybeh, un poblado palestino cristiano. En una poco común crítica a Israel, él llamó al hecho "una absoluta farsa" y dijo "ciertamente insistiremos en que los que llevan a cabo actos de terrorismo y violencia en Taybeh—o donde sea—sean encontrados y enjuiciados. No sólo reprendidos, eso no es suficiente."
Las acciones israelíes están enojando a los partidarios del MAGA de Trump. Trump se postuló bajo la idea de extraer a Estados Unidos de la región y terminar ampliamente la participación estadounidense en guerras extranjeras así que tuvo los recursos para disuadir a China. Hasta ahora, ellos ven a Netanyahu llevando a Trump a actuar contra sus instintos.
“El está colocando a su propio país en el camino a más guerra y arrastrando a Estados Unidos a más guerra," dijo Curt Mills, director ejecutivo de la revista The American Conservative, alineada con Estados Unidos Primero, en el espectáculo televisivo de Matt Goetz, el aliado de Trump, esta semana pasada. “Cuando Netanyahu toma una decisión, él tiene la temeridad de demandar—el atrevimiento, francamente—que Estados Unidos lo respalde, y esa es una situación extremadamente inestable."
Algunos ex funcionarios y analistas dicen que Trump tiene más influencia sobre Netanyahu de la que tuvo Biden, cuya posición se debilitó a medida que sus compañeros demócratas peleaban por el enfoque militar de Israel en Gaza. A pesar de la oposición del MAGA, Trump no está enfrentando una revuelta de los congresistas republicanos que amenace con hacer descarrilar su política hacia Israel. La situación le permite más espacio para manejar la relación siempre cambiante.
Otros dicen que la realidad de la relación es mucho más compleja. Si bien Estados Unidos vende a Israel armas avanzadas y la defiende activamente contra ataques, ningún presidente estadounidense cortaría totalmente el apoyo para enviar un mensaje a Israel. Netanyahu sabe esto y opera sabiendo que él no puede perder realmente el respaldo estadounidense por cualquier cosa que haga.
“Todo presidente piensa que tiene alguna capacidad para limitarlo y moldearlo, y ellos lo hacen," dijo Philip Gordon, quien en la administración anterior fue asesor en seguridad nacional de la vicepresidente Kamala Harris. “Pero al final, Netanyahu es un actor experimentado y astuto, y sabe que puede salirse con la suya en muchas cosas."
Las brechas entre las dos partes también son el resultado de una postura de seguridad más dura por parte de Israel, especialmente en defender sus fronteras, desde el ataque sorpresa liderado por Hamas el 7 de octubre del 2023. Las intervenciones israelíes en Líbano, Siria e Irán reflejan el cálculo que Israel no puede permitirse esperar que las amenazas se materialicen sino que debe tomar acciones ofensivas para desbaratarlas mientras crecen. 
Netanyahu atribuyó el cese del fuego alcanzado finalmente en el sur de Siria a la acción militar israelí. “Este es un cese del fuego que fue alcanzado a través de la fuerza,” dijo él. “No haciendo solicitudes, no rogando—a través de la fuerza. Estamos llegando a la paz a través de la fuerza, a la calma a través de la fuerza, a la seguridad a través de la fuerza—en siete frentes.”
El esquema de pensamiento de Israel posterior al 7 de octubre no está enfocado en la diplomacia, dijo Ofer Guterman, un investigador principal en el Institute for National Security Studies con base en Tel Aviv. “Nadie tras el 7 de octubre está pensando en la diplomacia y cómo los acuerdos de paz pueden ser una muy buena herramienta de prevención," dijo él.
El resultado es que Trump está encontrando precisamente tan difícil como todos sus predecesores poner a Israel completamente en línea con EE.UU., dijo Steven Cook, un miembro principal en la think tank Council on Foreign Relations.
“El problema para los presidentes estadounidenses es que los israelíes están determinados a arreglar su problema de seguridad, no sólo a manejarlo," dijo Cook.
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