ISRAEL E IRAN SE PREPARAN PARA OTRA RONDA DE COMBATE
Irán todavía es capaz de lanzar una andanada rápida de cientos de misiles balísticos a Israel, como hizo en abril del 2024, pero tal paso sería extremadamente riesgoso para Irán, ya que Israel respondería con fuerza desbordante sobre territorio iraní.
Por Yoni Ben Menachem
Julio 30, 2025
El cese del fuego entre Israel e Irán, declarado a finales de junio, no ha aliviado las tensiones entre las dos naciones. Al contrario, los preparativos militares continúan debajo de la superficie, y la región entera se encuentra sobre un polvorín que podría explotar en cualquier momento.
Tanto en Jerusalén como en Teherán, los funcionarios hablan de una "nueva fase" en el enfrentamiento—una de frágil disuasión mutua, con su calendario influenciado por los acontecimientos regionales e internacionales.
Mientras Israel fortalece sus sistemas de defensa y acelera la producción de sus misiles Flecha, Irán está reconstruyendo sus fuerzas. Deja en claro que no abandonará su programa nuclear – ni siquiera al costo de otro enfrentamiento militar.
Algunos funcionarios de alto rango de la defensa israelí informan que Irán está en conversaciones avanzadas para adquirir sistemas de defensa aérea y aviones de combate de China en preparación para la siguiente ronda de combate con Israel.
Ellos agregan que Irán está planificando un ataque sorpresa preventivo contra Israel como represalia por el ataque preventivo sorpresa de Israel llevado a cabo el 13 de junio.
El Jefe del Estado Mayor de las FDI, Teniente General Eyal Zamir, dijo el 20 de julio que el último enfrentamiento con Irán fue meramente una fase en una campaña prolongada. De acuerdo con él, “Estamos entrando ahora a un nuevo capítulo basado en los logros de la operación – interrumpimos el programa nuclear y de misiles de Irán – y debemos permanecer vigilantes.”
El Ministro de Defensa, Israel Katz, repitió los comentarios de Zamir, advirtiendo el 22 de julio que hay una alta probabilidad de combate renovado. Durante una evaluación estratégica con altos funcionarios de las FDI, fue tomada una decisión de formular un plan estratégico para impedir que Irán reinicie su programa nuclear.
Como parte de esto, Israel acelerará la producción de misiles Flecha e incrementará la preparación de sus sistemas de defensa aérea, incluidos Cúpula de Hierro y Honda de David.
Teherán, también, está enviando señales claras. El presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró que “Irán no se retirará de su programa nuclear” y que “cualquier ataque israelí se topará con dolorosas represalias atacando el centro de Israel.”
En una entrevista con Al-Jazeera el 22 de julio, Pezeshkian agregó que Teherán no busca la guerra, pero que no vacilará en defenderse.
El reiteró que el programa nuclear de Irán es únicamente para propósitos civiles y cumple con el derecho internacional.
Simultáneamente, el ministro del exterior iraní, Abbas Arakchi, dijo a Fox News el 22 de julio que Irán no abandonaría el enriquecimiento de uranio, a pesar del daño causado a su infraestructura nuclear por los ataques estadounidenses en junio.
El presidente estadounidense Donald Trump, quien dirigió los esfuerzos de mediación para el cese del fuego, advirtió el 22 de julio que si Irán reanuda sus actividades nucleares, Estados Unidos no vacilará en atacar las plantas nucleares iraníes una vez más.
Su advertencia llegó apenas horas después de la declaración de Arakchi, reforzando la posición estadounidense que cualquier renovación del programa nuclear de Irán es una línea roja.
La última ronda de conflicto entre Israel e Irán duró apenas 12 días – desde el 13 al 24 de junio – pero involucró operativos militares inusualmente extensos.
Israel atacó sitios nucleares en Fordow, Natanz, e Isfahan, atacó plantas de producción de misiles balísticos, y eliminó a funcionarios de alto rango del CGRI y a científicos nucleares.
Irán tomó represalias con ataques con misiles balísticos y drones tomando como blanco sitios sensibles israelíes, incluidas estaciones de energía, bases militares e instalaciones de inteligencia.
Aunque Estados Unidos negoció el cese del fuego, éste no fue acompañado por ningún acuerdo político formal o mecanismo de supervisión, convirtiéndolo en una pausa temporaria en lugar de una resolución a largo plazo.
Los líderes políticos israelíes creen que el enfrentamiento con Irán es un conflicto prolongado actualmente en una etapa de transición.
Irán, habiendo sufrido pérdidas y humillación significativas, está curando sus heridas y buscando venganza.
De acuerdo con ellos, el objetivo principal de Irán ahora es contraatacar a Israel cuando lo elijan, probablemente a través de un ataque sorpresa.
Funcionarios israelíes de alto rango ven el cese del fuego actual como una restricción temporaria forzada sobre ambas partes.
Ellos explican que Israel está determinada a impedir que Irán adquiera armas nucleares y continuará su política de eliminaciones selectivas, ataques contra sitios estratégicos, y presión diplomática.
Durante el actual cese del fuego, ocurrió una serie de misteriosas explosiones e incendios en infraestructura y edificios a lo largo de Irán.
El 23 de julio, funcionarios iraníes de alto rango dijeron a The New York Times que ellos creen que Israel estuvo detrás de estos incidentes.
Por ahora, el cese del fuego sigue siendo frágil. No hay ningún marco político o diplomático para garantizar su estabilidad.
No hay canales oficiales, ni mecanismo de supervisión, y ninguna confianza mutua. Cada parte se está preparando para la siguiente ronda, y un sólo mal paso – tal como el asesinato de una figura de alto rango o un ciberataque – podría volver a encender las llamas de la guerra.
De acuerdo con los servicios de inteligencia israelíes, la actividad encubierta del Mossad en Irán continúa, e Israel se está preparando para frustrar cualquier potencial ataque iraní.
Evaluación del estamento de defensa
Una evaluación actual dentro del estamento de defensa de Israel es que en cualquier escenario futuro, Irán preferirá atacar Israel a través de sus satélites regionales – a saber, los hutíes en Yemen, Hizbula en Líbano y las milicias chiíes en Irak.
La acción iraní directa probablemente ocurriría sólo si el régimen siente que su supervivencia está en riesgo.
Los funcionarios de inteligencia israelíes creen que Irán está todavía en el proceso de reconstruir sus capacidades militares luego del conflicto reciente y no está dispuesto a involucrarse en una guerra a gran escala con Israel.
De acuerdo con su evaluación, Irán lanzaría un ataque sorpresa contra Israel sólo si ve una ventana de oportunidad – cuando Israel esté aislada diplomáticamente, fuertemente comprometida en otros escenarios, y cuando su disuasión haya sido erosionada significativamente.
Las amenazas actuales de Irán pueden estar principalmente dirigidas a disuadir a Israel y fortalecer la moral interna.
Pero, Irán es indudablemente capaz de lanzar un rápido bombardeo de cientos de misiles balísticos en lugares sensibles en Israel, como hizo en abril del 2024.
Un potencial ataque sorpresa iraní contra Israel podría ocurrir bajo las siguientes condiciones:
- Un congelamiento o debilidad en la política exterior estadounidense (por ejemplo, durante una temporada electoral estadounidense).
- Señales de profunda división interna dentro de Israel (crisis política o de seguridad).
- La confianza iraní en su capacidad para lograr una victoria militar decisiva y restaurar la disuasión.
Tal medida sería peligrosa para Irán, ya que Israel respondería con fuerza desbordante contra territorio iraní.
Un contraataque israelí probablemente resultaría en el aislamiento internacional de Irán. No obstante, Irán puede apostar a tal ataque para restaurar su orgullo nacional dañado y fortalecer sus capacidades de disuasión.
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