GUERRA MUY FRIA: LAS CONDICIONES BRUTALES DEL ARTICO ESTAN PONIENDO A PRUEBA A LAS FUERZAS ESTADOUNIDENSES Y ALIADAS
A medida que aumentan las tensiones en el extremo norte, los estrategas militares occidentales se preparan para un campo de batalla bajo cero.
Por Sunne Engel Rasmussen
Agosto 19, 2025
Las tropas de combate de élite destruyeron sus físicos para parecerse a los galanes de Hollywood. En el Artico, eso puede matarte.
El frío desgasta a los soldados, que pierden un promedio de 3,000 calorías diarias mientras están en ejercicios en el Círculo Polar Artico—aun cuando comen raciones completas y antes de realizar cualquier actividad extenuante.
“El soldado moderno va al gimnasio, le gusta verse delgado con abdominales marcados, así que ellos no tienen grasa en sus músculos," dijo el sargento mayor del ejército sueco Fredrik Flink, quien imparte cursos de guerra invernal para los marines estadounidenses y otras fuerzas en el norte de Suecia.
“Después de tres días aquí, ellos realmente quedan agotados. Ese es el problema más grande que tenemos," dijo él. " Las cosas básicas no son atractivas hoy en día.”
Las tropas estadounidenses y de otras naciones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) están acudiendo en masa al Artico europeo, donde las tensiones internacionales están latentes. Los ejércitos no se han enfrentado en el extremo norte en generaciones, y los planificadores de defensa se están preguntando cómo sería una guerra allí.
Es horrible.
“Estamos escribiendo el libro sobre la marcha, basados casi en experiencia cero," dijo Troy Bouffard, director del Centro para la Seguridad y Resiliencia Artica en la Universidad de Alaska (CSRA). “Este es un conjunto de circunstancias muy extrañas.”
La guerra en Ucrania ha dado al mundo una visión del conflicto armado futuro. El Artico es diferente. En Ucrania, los drones asesinos inundan los cielos y dominan la línea del frente. En el Artico, el combustible se congela y las baterías mueren repentinamente. Los drones en el extremo norte funcionan con combustible para aviones o diesel, y están equipados con sistemas de deshielo y propulsión robusta para resistir los vientos del Artico. Como resultado, ellos generalmente son tan grandes que necesitan un remolque o una pista para ser lanzados.
Los barcos y aviones requieren de lubricantes especiales y exteriores reforzados. El hielo proporciona cobertura para los submarinos, pero también presenta desafíos operativos para la navegación y comunicación. Es una zona donde Rusia, son submarinos furtivos, y rompehielos con capacidades de misiles de largo alcance, tiene una ventaja.
Las auroras boreales—un fenómeno natural asombroso y atracción turística instagrameable—interfieren con las señales de radio, ya que partículas cargadas del sol interactúan con el campo magnético y atmósfera de la Tierra.
Defender el alto norte se basa en gran medida en métodos de la vieja escuela: infantería en uniformes blancos, en esquíes y motos de nieve.
“La tecnología avanza, y todos estamos aprendiendo más rápido, pero todavía, si quieres mantener el terreno y defenderlo, dependerás de las tropas en el terreno y de tus uniformes de combate blancos," dijo el jefe del ejército sueco Mayor General Jonny Lindfors.
Uno de los mayores retos es también el más básico: como sostener a las tropas en el duro clima del Artico durante semanas enteras.
De joven sargento, Vegard Flom lideró una vez una patrulla de reconocimiento en ejercicio en el norte de Noruega. Las temperaturas en marzo fluctuaban de apenas por el encima del punto de congelamiento durante el día a bien por debajo en la noche. El fue a la cama una noche, los soquetes empapados por las marchas, y despertó para encontrarlos congelados. El todavía siente los efectos del congelamiento tres décadas más tarde. Incluso en el sol abrasador del verano, sus pies están siempre fríos.
“Yo me veo como un guerrero del clima frío,” dijo Flom, quien ahora es un coronel en el ejército noruego y dirige el Centro de Excelencia de la OTAN—Operaciones en Clima Frío. “A lo largo de los años, he encontrado que puedo dominar algo de eso, pero no todo."
Nadie puede predecir cómo los impactará el frío hasta que están en él. Flink, el instructor sueco, una vez dirigió a los soldados durante un ejercicio de "lobo solitario," enseñándoles a acampar solos en temperaturas bajo cero. Una noche, él se aproximó a un soldado que estaba caminando en círculos, pateando el suelo, diciendo que hacía demasiado frío para encender una fogata. Había olvidado cómo usar sus bolsas de dormir suecas de tres capas proporcionadas por el ejército, dos de las cuales estaban todavía en su mochila.
“Lo llamamos choque térmico,” dijo Flink. “No son receptivos a la información.”
Los expertos y comandantes militares creen que es improbable que Rusia ataque a un país de la OTAN mientras está embrollada en la guerra en Ucrania, o en su período posterior inmediato. Moscú, sin embargo, podría estar preparado para atacar a un país de la OTAN dentro de cinco años, de acuerdo con el secretario general de la alianza, Mark Rutte.
Debido a que Rusia domina el Artico, el Occidente puede usar la región para disuadir la agresión rusa amenazando implícitamente sus intereses, tales como las rutas marítimas e infraestructura, dijo Bryan Clark, director del Centro para Conceptos y Tecnología de Defensa en el Instituto Hudson en Washington.
“Hay una asimetría allí de la que el Occidente puede sacar ventaja,” dijo él.
El Artico raramente ha visto combates. Las tropas occidentales apoyaron a las fuerzas bolcheviques contra el Ejército Rojo en el Frente Norte de la Guerra Civil Rusa de 1918. Finlandia libró la brutal Guerra de Invierno con la Unión Soviética durante aproximadamente 100 días a partir de fin de 1939. Las Noruega y Finlandia del Artico fueron el escenario de una operación soviética de tres semanas para expulsar a las tropas alemanas en 1944.
Después que la Alemania nazi invadió el puerto noruego norteño de Narvik en 1940, tropas británicas, francesas y polacas intervinieron en apoyo de los noruegos. Incluso los legionarios franceses—considerados algunos de los soldados más duros del mundo—combatieron en el frío.
Hoy, la mayoría del territorio ártico de la OTAN está en Norteamérica, pero sus fronteras terrestres con Rusia están en el norte de Europa. Suecia y Finlandia, en particular, han pasado décadas entrenando para el conflicto potencial con Rusia.
Al Occidente le preocupa que Moscú podría utilizar el Artico para lanzar una incursión en la región báltica de Finlandia. Podría intentar una toma limitada de tierra de la ciudad fronteriza de Estonia de Narva, el archipiélago ártico noruego de Svalbard, o la isla sueca del Mar Báltico de Gotland, dijo Lindfors. Una campaña a más grande escala podría capturar una porción de territorio conocida como el Cabo del Norte, que comprende las regiones más septentrionales de Noruega, Suecia y Finlandia, permitiendo a Rusia dominar la ruta marítima del norte.
En el caso de una ofensiva rusa, las tropas noruegas, suecas y finlandesas probablemente serían reemplazadas por tropas de la OTAN en el Artico, incluyendo estadounidenses con base en Alemania y Polonia.
Clave para los esfuerzos bélicos de la OTAN será la Patrulla de Reconocimiento de Largo Alcance de Noruega, una fuerza de élite entrenada para operar profundo tras las líneas enemigas en unidades de media docena de soldados. Ellos excavan cuevas de nieve lo suficientemente grandes como para ocultar motos de nieve y despellejar renos para cocinar en una hoguera. Durante un ejercicio reciente de 100 días, los soldados de la unidad viajaron más de 1,500 millas y sólo se reabastecieron una vez, dijo uno de sus miembros.
Instructores nórdicos enseñan a los aliados de la OTAN, incluidos los marines de EE.UU., cómo acampar en la nieve y ocultarse sin la cobertura de los árboles. Ellos les muestran cómo carnear renos, atrapar pescado para comer crudo y ajustarse a la luz diurna constante en el verano, la cual puede quitar el sueño y la sensación del tiempo a los soldados.
Los recién llegados al Artico necesitan aproximadamente un mes para superar el choque inicial y prosperar en el frío, dijo el Brig. Terje Bruøygard, comandante de la Brigada Norte de Noruega, una unidad de 4,500 integrantes con base en el norte del Círculo Polar Artico. El truco para lidiar con el frío, dijo él, es aceptar que no puedes combatirlo. Una docena de marines estadounidenses fueron una vez evacuados de regreso a Estados Unidos del entrenamiento en el norte de Noruega, después que su comandante les dijo "Aguanten, marines." Ellos sufrieron congelamientos tan serios que requirieron atención quirúrgica, recordó Bruøygard.
Una lesión por frío requiere que cambies lo que estás haciendo, dijo. "Si aguantas, tendrás una lesión de segundo o tercer grado. Puedes perder tu carne, puedes morir."
Bruøygard habla desde la experiencia. A los 24 años, él cayó a través del hielo sobre un pequeño lago durante un ejercicio. Su entrenamiento dio resultado. El agitó las piernas e intentó salir a flote, pero repetidamente se deslizaba nuevamente en el agua fría. En un intento final antes que le fallaran sus fuerzas, él clavó sus uñas en el hielo y logró impulsarse hacia arriba. El se arrastró a gatas para evitar romper nuevamente el hielo.
Para cuando regresó a su pelotón, su arma y equipo se habían congelado pegados a su cuerpo. El se desmayó y despertó en su bolsa de dormir, desvestido por sus conscriptos, quienes lo habían puesto en una bolsa de dormir y encendieron una fogata.
No todos sobreviven a un encuentro frío con la muerte. Un tanque de batalla noruego volcó durante un ejercicio años después y se estrelló contra el hielo, matando a dos soldados.
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