ISRAEL RECHAZA ROTUNDAMENTE LA DECLARACION DE LOS MINISTROS DEL EXTERIOR RESPECTO A LA APROBACION DE UN PLAN DE CONSTRUCCION CERCA DE JERUSALEM
El Estado de Israel es gobernado por un gobierno electo democráticamente, el cual actúa para promover los intereses de los ciudadanos de Israel. La presunción de los gobiernos extranjeros de hablar de lo que es mejor para los israelíes es una pretensión inaceptable en las relaciones internacionales.
22.08.2025
(Anuncio del Portavoz del MAE)
Israel rechaza rotundamente la declaración de los ministros del exterior respecto a la aprobación de un plan de construcción cerca de Jerusalén, su capital eterna, y rechaza el intento de imponer dictados extranjeros sobre ella.
El derecho histórico de los judíos a vivir en cualquier parte en la Tierra de Israel – el lugar de nacimiento del pueblo judío – es indiscutible. No hay ninguna otra nación en el mundo que tenga una conexión más fuerte, de más largo tiempo, y mejor documentada con su tierra de la que tiene el pueblo judío con la Tierra de Israel, y esta conexión y derecho no requieren la aprobación de gobiernos extranjeros.
Israel actúa en concordancia con el derecho internacional. El establecimiento de un estado judío en la patria antigua del pueblo judío, incluido el asentamiento por parte de los judíos en la tierra, fue reconocido claramente en el Mandato Británico, el cual fue adoptado por la Sociedad de Naciones en 1922. La adopción de la Declaración Balfour en 1917 dentro del Mandato fue aceptada expresamente en la Conferencia de San Remo de 1920. En virtud del Mandato, el derecho del pueblo judío a crear su hogar nacional se extendía al territorio entero de la "Palestina del Mandato." Estos derechos fueron preservados bajo el artículo 80 del Estatuto de la ONU.
No hay ninguna restricción para que los árabes residan en cualquier parte del Estado de Israel, y un llamado a negar a los judíos – y sólo a los judíos – el derecho de residir en ciertas áreas del Estado de Israel tiene un nombre: racismo.
El pueblo judío es el pueblo indígena de la Tierra de Israel. En ningún momento en la historia ha habido alguna vez un estado palestino, y cualquier intento de argumentar lo contrario no tiene ninguna base legal, fáctica, o histórica.
Independientemente del absurdo de la afirmación respecto a las consecuencias futuras de la decisión - Israel rechaza el intento externo de imponer un estado terrorista yihadista en el corazón de Israel.
Por último, el Estado de Israel es gobernado por un gobierno electo democráticamente, el cual actúa para promover los intereses de los ciudadanos de Israel. La presunción de los gobiernos extranjeros de hablar en el nombre de lo que es mejor para los israelíes es una pretensión inaceptable en las relaciones internacionales.
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