AUMENTA LA REACCION ISRAELI CONTRA LA INICIATIVA DE MACRON PARA UN ESTADO PALESTINO
La decisión de reconocer la condición de estado fortalece a los intransigentes israelíes y provoca ataques de Netanyahu.
Por Matthew Dalton y Stacy Maichtry
Agosto 24, 2025
PARIS—La decisión del presidente francés Emmanuel Macron de reconocer un estado palestino ha desencadenado una reacción fuerte del gobierno israelí, galvanizando a los intransigentes y atrayendo una acusación del Primer Ministro Benjamin Netanyahu que él está agitando el antisemitismo.
La decisión de Macron sacudió el status quo entre las potencias occidentales, las cuales durante décadas bambolearon el reconocimiento como un medio de traer a Israel y a los palestinos a la mesa de negociación para una solución de dos estados. Australia y Canadá han dicho que están listas para seguir tras los pasos de Francia, mientras que el Reino Unido ha dicho que lo haría si Israel no acepta un cese del fuego en Gaza.
Los israelíes de línea dura contraatacaron rápidamente. El gobierno el miércoles aprobó un nuevo asentamiento controvertido que podría dividir efectivamente la Margen Occidental a la mitad. El Ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, de extrema derecha, describió la decisión como una respuesta a las medidas por parte de Francia y otras potencias occidentales para reconocer el estado palestino.
“Todo asentamiento, cada vecindario, cada unidad de vivienda, es otra uña en el ataúd de esta idea peligrosa,” dijo Smotrich.
Netanyahu dijo que el reconocimiento recompensaría a Hamas por el ataque del 7 de octubre del 2023. El acusó al primer ministro australiano la semana pasada de traicionar a Israel. Sus palabras más fuertes, sin embargo, fueron dirigidas a Macron, diciendo que su posición alentaba la violencia antisemita en Francia.
“Su llamado a un estado palestino echa combustible sobre este incendio antisemita,” dijo Netanyahu en una carta a Macron. “No es diplomacia, es apaciguamiento.”
La oficina de Macron respondió que la acusación era "abyecta."
La disputa provocada por el reconocimiento es un momento divisorio de aguas en las relaciones entre Israel y Francia, la cual es hogar de una de las comunidades judías más grandes del mundo y ha sido un aliado clave de Israel. Las relaciones de Francia con Israel y los grupos judíos a lo largo del Occidente se están deteriorando. Los medios de comunicación israelíes informan que el gobierno está considerando cerrar el consulado francés en Jerusalén. Un portavoz de Netanyahu no respondió a una solicitud de comentarios.
El domingo, Charles Kushner, el embajador de Estados Unidos ante Francia, se hizo eco de la crítica de Netanyahu a Macron, escribiendo en The Wall Street Journal que Francia no estaba haciendo lo suficiente para combatir el antisemitismo y que "las declaraciones públicas arengando a Israel y los gestos hacia el reconocimiento de un estado palestino envalentonan a los extremistas, alimentan la violencia, y ponen en peligro la vida judía en Francia."
El ministerio del exterior francés dijo que convocaría a Kushner el lunes en protesta.
“El aumento en los actos antisemitas en Francia desde el 7 de octubre del 2023, es una realidad que deploramos y contra la cual las autoridades francesas están demostrando movilización total," dijo el ministerio. "Las acusaciones del embajador son inaceptables. Ellas violan el derecho internacional, particularmente el deber de no interferir en los asuntos internos de los estados."
En julio, la Liga Anti-Difamación (ADL), el Comité Judío Estadounidense (AJC) y otros grupos en Estados Unidos se negaron a reunirse con el ministro del exterior francés, quien buscaba explicar la decisión de Macron.
Macron y los líderes occidentales dicen que el reconocimiento de un estado gobernado por la Autoridad Palestina aislará a Hamas y lo presionará a desarmarse. Ellos están contando con una nueva promesa de las naciones árabes, hecha en una conferencia de paz el mes pasado celebrada por Francia y Arabia Saudita, de oponerse a cualquier rol para el grupo militante en un nuevo estado. Esas naciones incluyen a Catar, el cual durante mucho tiempo albergó a la dirigencia de Hamas.
“Debemos garantizar el desarme de Hamas, asegurar y reconstruir Gaza,” dijo Macron. “Finalmente, debemos establecer el estado de Palestina.”
El gobierno de Macron a asumido una línea dura contra los que profesan apoyo a Hamas o al ataque del 7 de octubre, pero las autoridades han tenido dificultades para contener el aumento en los incidentes antisemitas durante los últimos dos años. El jueves, las autoridades detuvieron al gerente de un parque de diversiones en el sur de Francia que negó la entrada a 150 estudiantes visitantes de Israel. Los fiscales este fin de semana lo acusaron de discriminación basada en el origen nacional.
Tales incidentes, combinados con la creciente desconfianza hacia Macron están empujando a muchos judíos franceses a considerar abandonar el país, dijo Anthony Reisberg, un abogado del grupo de defensa Juventud Judía Francesa.
“No hay una sola persona judía francesa alrededor mío que no se esté preguntando dónde ir en los próximos años," dijo él.
El enfrentamiento por el estado palestino ha creado un dilema para muchos en la comunidad, poniendo a su presidente contra el líder de una nación a la que ellos ven como una patria y refugio contra el antisemitismo creciente.
“Los judíos franceses están en una situación muy, muy incómoda. Ellos sienten que están siendo apretujados entre sus dos identidades muy fuertes," dijo Simone Rodan-Benzaquen, la directora gerente del Comité Judío Estadounidense Europa (AJCE) con sede en París.
Francia fue uno de los primeros proveedores de armas de Israel después de su establecimiento en 1948. En un acuerdo altamente secreto, Francia ayudó a construir el reactor nuclear israelí en Dimona, que ahora se cree es el principal sitio del programa de armas nucleares no declarado de Israel.
Pero en los años que pasaron desde el ataque del 7 de octubre, Macron buscó frenar al ejército israelí debido a la creciente crisis humanitaria en Gaza. Francia enojó al gobierno israelí decidiendo restringir las armas que los fabricantes de armas israelíes podrían exhibir en una importante exposición comercial fuera de París. Entonces en octubre del 2024, Macron dijo que los gobiernos debían detener las exportaciones de armas a Israel, atrayendo una reprimenda de Netanyahu.
“Hablé con el Presidente Macron y quedé extremadamente decepcionado,” dijo Netanyahu en la televisión francesa. “El nos apoyó al principio de la guerra, pero poco a poco, ví que estaba cambiando su posición y asumiendo posiciones contra nuestros intereses en común, los intereses de las sociedades libres."
Dada la firme oposición del gobierno israelí, muchos son escépticos en que la diplomacia de Macron devengará algo concreto para la causa palestina más allá del simbolismo del estado.
El líder francés está apostando que el reconocimiento fortalecerá a la Autoridad Palestina, el órgano gobernante en la Margen Occidental, movilizando apoyo internacional para ayudarla a reformarse y gobernar un estado viable.
Las potencias occidentales, sin embargo, han intentado eso durante años, y la autoridad sigue estando atada de manos por la corrupción y el mal gobierno, dicen los funcionarios. Israel acusa a la autoridad de recompensar al terrorismo al pagar un estipendio mensual a las familias de personas que están presas en cárceles israelíes.
El reconocimiento podría incluso reducir el incentivo para la reforma, dijo Dennis Ross, un negociador estadounidense en Medio Oriente durante largo tiempo.
“La condición de estado palestino es un símbolo fácil,” dijo Ross. “Perpetúa para los palestinos lo que lamentablemente ha pasado siempre: que por un lado ellos se conformarán con el simbolismo por sobre la sustancia, y todavía al mismo tiempo esperarán que si simplemente resisten les será concedido un estado y nunca tendrán que asumir ninguno de los pasos que serían requeridos para ganarlo."
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