EL COLAPSO INMINENTE DE IRAN: PELIGROS DE GUERRA CIVIL E INESTABILIDAD REGIONAL
ASUNTOS IRANIES: Mientras Irán se tambalea al borde del colapso, el país enfrenta la amenaza en ciernes de la guerra civil y la inestabilidad regional, con luchas de poder entre facciones rivales.
Por Mathilda Heller
Agosto 30, 2025
¿Está funcionando el reloj para el régimen de la República Islámica en Irán? Hay un peligro que el colapso del régimen pudiera llevar a la guerra civil, advirtió un nuevo informe de la
Henry Jackson Society. (foto crédito: Oficina del Líder Supremo de Irán via Getty Images)
La guerra civil debe ser evitada a toda costa por el pueblo iraní, y por lo tanto deben ser tomadas todas las medidas para garantizar que cualquier transición sea “rápida e indolora,” aconseja el informe del miembro investigador asociado de la HSJ, Barak Seener. Sugirió que la guerra civil podría ser evitada apoyando a una oposición viable al régimen, pero que esperar que el régimen "implosione por sí solo es extremadamente improbable."
El informe surge a la luz de varios reveses para el régimen iraní: los ataques selectivos de Israel en abril del 2024 y junio del 2025 resultaron en el debilitamiento de sus capacidades de defensa aérea; la decapitación por parte de Israel de los satélites de Irán de Hamas y Hezbola han restado valor a su influencia regional; y el derrocamiento del régimen del ex presidente sirio Bashar al-Assad también resultó en un revés.
Como resultado, dice el informe, la estrategia "Anillo de Fuego" de Irán, de rodear a Israel por medio de sus satélites mientras permite profundidad estratégica al régimen iraní, "ha sido debilitada totalmente."
No obstante, el informe predice que Irán buscará reconstituir sus actividades terroristas, tanto como su programa nuclear y programas de misiles. A pesar de los ataques selectivos estadounidenses e israelíes contra sus instalaciones claves, Irán afirma que movió sus materiales fisibles antes que tuvieran lugar los ataques, y por lo tanto sigue siendo una amenaza viable.
En el caso de un colapso del régimen, argumenta el informe de la HJS, el peor escenario sería que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica consolide poder y establezca un liderazgo alternativo.
La HJS escribe que el autoritarismo incrementado y la concentración de poder en el régimen han creado grietas, y pueden impulsar una división entre facciones rivales tales como los intransigentes y los reformistas.
Además, el CGRI ya domina la economía iraní, existiendo como un conglomerado económico, continúa la HJS. Por ejemplo, Khatam-al Anbiya, una empresa iraní de ingeniería controlada por el CGRI y redes afiliadas, posee industrias que incluyen energía, fabricación de automóviles, sensores electrónicos, construcción, y logística. El CGRI tiene por lo tanto la capacidad e infraestructura para reagruparse, si es necesario.
Otro resultado preocupante podría ser un régimen no liderado por el CGRI que no obstante siga siendo autoritario y anti-occidental. La HJS argumenta que esto es altamente posible, ya que el régimen actual ha sobrevivido hasta ahora aprovechando el nacionalismo persa y la ideología chií. Un cambio de régimen podría por lo tanto asumir posiblemente la forma de una autocracia alternativa, ya sea religiosa o nacionalista persa en su naturaleza.
Si bien el nacionalismo persa no es enteramente anti-occidental, la HJS señala que la Revolución Iraní en 1979 fue en parte una reacción contra la influencia occidental e interferencia en los asuntos iraníes percibidas, especialmente bajo el régimen de Pahlavi y sus lazos estrechos con Estados Unidos.
“Incluso los movimientos de oposición que rechazan a la República Islámica retienen a menudo tonos anti-occidentales, viendo a las potencias extranjeras como cómplices históricamente en la represión iraní," explica la HJS, agregando que esto refleja un "recuerdo nacional profundo de la colonización, extracción de recursos, e intromisión extranjera, tales como los intereses petroleros británicos y el golpe de 1953.”
Cualquier ataque militar futuro contra Irán debe ser acompañado por campañas de influencia dirigidas al público iraní, afirmando que es el régimen iraní el que es “una aberración histórica iraní, como opuesto a la intervención militar del Occidente,” aconseja la HJS. Esto se debe a que, aunque los iraníes pueden ver al régimen de una forma negativa, ellos todavía condenan la agresión extranjera.
Dabbagh, un iraní, dijo a la HJS: “El sentimiento en el terreno es uno de desesperanza y desgarro. Sí, muchos iraníes hacen responsable a su propio gobierno por décadas de corrupción, represión y aislamiento internacional.
“Pero eso no significa que ellos acepten o excusen la agresión de Israel, aparte de los que apoyaron abiertamente los ataques. Cuando las bombas caen en ciudades como Teherán, Isfahan o Tabriz, y cuando los niños resultan muertos, es muy difícil que la gente vea esto como algo distinto a una agresión ilegal y desproporcionada.
“El pueblo iraní quiere cambio, pero no a través de este tipo de violencia. En todo caso, estos ataques complican las aspiraciones democráticas de muchos iraníes. Ellos proyectan las voces de la oposición como alineadas con los enemigos extranjeros, cuando de hecho la mayoría de nosotros estamos simplemente pidiendo rendición de cuentas, libertad y un futuro basado en la justicia, no en la venganza,” concluyó él.
ADICIONALMENTE, la HJS dice que la intervención militar extranjera puede incrementar la resistencia separatista entre los grupos étnicos. Un ejemplo es con los grupos kurdos tales como el Partido de la Libertad Kurda o el Movimiento de Lucha Arabe para la Liberación de Ahwaz, los que la HJS dice que pueden militarizarse a fin de resistir al CGRI en sus regiones.
Si bien estos grupos secesionistas podrían ayudar a traer un cambio de régimen – especialmente durante épocas de ataque externo donde pueden atacar al CGRI o al ejército – arriesga convertir un futuro Irán posterior al régimen en un "vacío."
“El derrocamiento del régimen no llevará necesariamente a un régimen centralizado y coherente que represente a todos los diferentes grupos étnicos de Irán,” dice HJS, advirtiendo del riesgo de las luchas de poder descentralizadas.
Para mitigar esto, la HJS sugiere que los estados occidentales ayuden a los movimientos de oposición de Irán a integrar estos movimientos en un marco posterior al régimen, llevando a una constitución futura que represente la naturaleza multiétnica de Irán e impida el secesionismo.
La democracia iraní necesitaría una visión viable para tener éxito
De acuerdo con la HJS, el mejor escenario sería que asuma una democracia participativa – una que capitalice el historial educativo y cultural del pueblo iraní.
Sin embargo, a fin que esto tenga éxito, necesitaría una visión viable; de lo contrario, los iraníes pueden no correr el riesgo de oponerse al régimen, temiendo un caos no regulado al estilo sirio o iraquí.
La HJS alienta a los políticos occidentales a ofrecer entrenamiento para todos los grupos de la oposición, pero sólo si ellos están fuera de las estructuras políticas de Irán, y sólo si apoyan el colapso del régimen.
Tal entrenamiento y coordinación debería abordar la falta de un liderazgo estructurado y unificado de la oposición que sea aceptado por todos los grupos de la oposición.
Actualmente, la oposición está “descentralizada, fragmentada y tampoco hay una visión compartida o estrategia entre la oposición,” argumenta, citando a diferenes grupos tales como el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI) y los Mojahedin-e-Khalq (MEK). La HJS explica que la falta de centralización, en lo alto de la desconfianza mutua, ha debilitado históricamente a la resistencia cohesiva al régimen.
No obstante, aunque los grupos de la oposición difieren en la táctica, la HJS encuentra que ellos comparten una perspectiva similar. Tanto el NCRI como el MEK quieren que Irán sea un estado no nuclear, sin ningún arma de destrucción masiva. Ambos también imaginan un Irán liberal y democrático laico.
Como resultado, argumenta la HJS, hay una gran oportunidad para que los estados occidentales “complementen su intervencionismo militar con reconocer a los grupos de la oposición en el exilio y dentro de Irán, y coordinen sus posiciones para mitigar los potenciales efectos negativos del colapso del régimen con una transición del poder y la autoridad."
Crear una oposición viable depende también de crear la continuidad económica para Irán, agregó la HJS. La Unión Nacional para la Democracia en Irán estableció por lo tanto el Proyecto Prosperidad de Irán para promover los principios democráticos liberales tales como la libertad de los individuos para tomar decisiones basadas en el interés, el respeto por la propiedad privada, y reforzar la responsabilidad personal y la innovación.
El Proyecto Prosperidad de Irán defiende eliminar las barreras para los emprendedores locales, y para que las mujeres participen en el mercado laboral.
También sería crucial que el futuro gobierno establezca marcos regulatorios antes de privatizar empresas estatales, a fin de impedir la corrupción y evitar la captura de activos por parte de las élites y salvaguardar así los servicios esenciales para garantizar que el agua, la electricidad, distribución de alimento, y salud serían proporcionados de forma ininterrumpida a través de los presupuestos de transición y mecanismos de supervisión durante la transición.
La HJS concluye el informe diciendo que la intervención militar sola es una “respuesta contraproducente, ya que sirve para causar que la gente se concentre en torno a la bandera y afianzar el autoritarismo verdadero del régimen."
Recomienda en su lugar un “movimiento de pinzas” en términos tanto de presión externa como de fomentar la presión interna.
De acuerdo con HJS, para crear más grietas en el régimen, son recomendados ataques aéreos y sanciones, tanto como una estrategia de comunicación que “redefina el nacionalismo persa y la identidad islámica de Irán.”
Esto podría, por ejemplo, tomar la forma de creciente transmisión al pueblo iraní tanto como ayuda encubierta a la oposición local y la financiación de las ONGs. Emparejado con esto estaría el apoyo continuo a la oposición exiliada e incentivos financieros para altos funcionarios que deserten.
Esto, dice la HJS, ayudaría a mitigar el riesgo de un vacío de gobernanza que desincentivaría la oposición al régimen iraní.
Una cartelera contra Israel es exhibida en Teherán en julio, describiendo al Primer Ministro Benjamin Netanyahu con texto en persa y hebreo que dice ‘Netanyahu perdió otra guerra; ustedes cayeron víctimas de los juegos políticos de Bibi. ¿Dónde ocurrirá el siguiente fracaso para permanecer en el poder?' (crédito: AFP VIA GETTY IMAGES)
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