domingo, 29 de mayo de 2011

Insistente intransigencia

Los israelíes están desesperados por la paz y están dispuestos a asumir riesgos para su logro, pero sólo si se les da razones para creer en un acuerdo genuino.

Las reacciones palestinas a los discursos del Presidente Barack Obama de EEUU ante el Departamento de Estado y el AIPAC indican que la meta admirable del presidente de promover un nuevo intento de reconciliación entre israelíes y palestinos tiene una perspectiva muy delgada de éxito.
Como era de esperarse, la demanda de Obama que Hamas reconozca a Israel fue rechazada de plano. El portavoz de la organización terrorista, Sami Abu Zuhri, dijo a la agencia de noticias Maan que EEUU "fallará" en convencer a Hamas de "reconocer la ocupación." Mientras tanto, el presidente palestino Mahmoud Abbas ha insistido en mantener el acuerdo de unidad con Hamas. El fin de semana el portavoz oficial de Abbas, Nabil Abu Rudaineh, desestimó la oposición de EEUU e Israel al acuerdo de reconciliación mediado por Egipto entre Fatah y Hamas, diciendo que eso era un asunto interno palestino.
En paralelo, hay signos preocupantes que los palestinos se están organizando para una tercera Intifada, supuestamente por desesperación por el estancado proceso de paz. En el 44º aniversario de la Guerra de los Seis Días, conocida por los palestinos como una Naksah - la "recurrencia de la enfermedad" - "refugiados" palestinos que viven en Cisjordania, Líbano y Siria están planeando una repetición de los disturbios y los intentos de infiltración en masa de las fronteras de Israel que tuvieron lugar el "Día de la Nakba." En una página de Facebook titulada "La tercera Intifada", activistas palestinos están pidiendo conmemorar este 7 de junio, "el día [44 años atrás] que Jerusalem fue robada por los sionistas", de acuerdo con Palestinian Media Watch. Sin dudas, ellos están planeando arrojar rocas, bombas incendiarias e intentos de infiltración forzada de las fronteras de Israel.
El rey de Jordania, Abdullah II, por su parte, advirtió en una entrevista transmitida el domingo por la cadena ABC de televisión de otra guerra entre Israel y los palestinos. "Si ustedes observan los últimos 10 años, cada dos o dos años y medio hay o intifada o una guerra o un conflicto. Así que mirando hacia atrás en los últimos 12 años, mi experiencia me demuestra que si nosotros ignoramos la cuestión israelo-palestina, algo va a estallar."
HABLAR DE UNA TERCERA Intifada debe ser una causa profunda de preocupación a la luz de un estudio publicado la semana pasada por el Pew Research Center que revela altos niveles de apoyo a la violencia y el extremismo entre los palestinos que viven en Cisjordania y Gaza. Quizás el hallazgo más sorprendente hecho por la encuesta, realizada en marzo y abril, con un margen de error del 4%, fue que un total del 68% de los musulmanes palestinos dijeron que los atentados suicidas y otras formas de violencia contra objetivos civiles pueden con frecuencia o algunas veces ser justificados para proteger al Islam de sus enemigos. La gran mayoría expresa esta misma opinión en Gaza (70%) y Cisjordania (66%). Ningún otro país musulmán encuestado se acercó al nivel de apoyo palestino por el terrorismo violento.
No hay nada nuevo respecto al apoyo palestino a los atentados suicidas y otras formas de terror. Encuestas realizadas en 2007 y 2009 encontraron niveles similares de apoyo.
Los palestinos clasificaron también en lo más alto de todas las poblaciones musulmanas encuestadas en su apoyo por al-Qaeda (28%) y Hezbollah (61%), aunque el apoyo a Hamas disminuyó a 42% del 44% en 2009 y el 62% en 2007.
El radicalismo de los palestinos y su apoyo al terrorismo violento y los grupos terroristas plantean las preguntas más serias sobre sus intenciones. Están realmente interesados ​​en la autodeterminación política y un acuerdo viable o es su lucha por la independencia nada más que otra etapa en una campaña continua para erradicar al estado judío? Estas son preguntas que van al corazón del estancamiento diplomático y no se pueden omitir, no importa cuán urgente sea el deseo de Israel por la paz o la flexibilidad de las posiciones de Israel, no podemos encontrar un acuerdo sin un socio realmente preparado para la reconciliación.
Mientras Hamas, una organización terrorista inclinada a la destrucción de Israel, siga siendo un socio clave en el liderazgo político oficial palestino, la resolución del conflicto será imposible. En tanto el liderazgo no convenza a su gente que el estado judío tiene legitimidad soberana, la resolución del conflicto será imposible.
LA MAYORIA DE LOS ISRAELIES comparten la sensación de Obama que el status quo no es en interés de Israel, en parte debido a las características demográficas entre el río Jordán y el Mar Mediterráneo. Muchos israelíes creen que el actual gobierno podría ser más proactivo en establecer la visión de dos estados de Israel.
Pero el compromiso palestino con la paz es fundamental para cambiar ese status quo, por el bien de su pueblo y el nuestro.
En un clima donde los palestinos persisten en su hostilidad, se rehusan a reconocer la legitimidad de Israel y apoyan el terrorismo violento, la mayoría de los israelíes sienten que no se atreven a apoyar concesiones dolorosas - ya sean territoriales o declarativas - que inevitablemente alimentarán peleas internas y luchas internas y sólo serán explotadas por los palestinos. Los israelíes están desesperados por la paz y están dispuestos a asumir riesgos para su logro, pero sólo si se les dan razones para creer en un acuerdo genuino.
Fuente: The Jerusalem Post- Traducido por Luisa Kasvin especialmente para el blog de OSA Filial Córdoba.