domingo, 17 de octubre de 2010

El Antisemitismo de Chávez. El 50% de la Comunidad Judía de Venezuela emigra en una década

En la última década, la Comunidad Judía de Venezuela se ha reducido a la mitad, según el diario israelí Jerusalem Post . El diario informa de que en el año 2000, unos 18.000 judíos vivían en Venezuela, mientras que en 2010 sólo quedan 9.500, aproximadamente.

La mala situación económica, la inseguridad y el antisemitismo son las principales causas de la emigración en masa de la Comunidad judía venezolana, según Salomón Cohén, representante de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV).


El antisemitismo ha golpeado duro al país sudamericano bajo el régimen de Hugo Chávez. Según Cohen, en 2009 se registraron 200 ataques contra la Comunidad judía de Venezuela.

Chávez, enemigo público de Israel

Hugo Chávez ha demostrado ser un enemigo público de las políticas del Gobierno de Israel y ha conducido su crítica hasta un punto extremo, que no pretende, en ningún momento, ser constructiva. Recientemente, el líder venezolano declaró en televisión: “Aprovecho para condenar de nuevo desde el fondo de mi alma y de mis vísceras al Estado de Israel. ¡Maldito seas Estado de Israel! ¡Maldito seas, terrorista y asesino! Y ¡Viva el pueblo palestino! ¡Pueblo heroico, pueblo bueno! “

Chávez también ha acusado públicamente que Israel ha cometido un genocidio contra los palestinos y que su régimen fascista “se parece mucho a los nazis”, por lo que los líderes israelíes deberían ser juzgados en un tribunal internacional.

Chávez ha utilizado el término “genocidio” en varias ocasiones, una palabra mediante la cual imputa a Israel el deseo de aniquilar “sistemáticamente” a poblaciones enteras.

Antisemitismo institucionalizado

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que preside Chávez, ha sido responsable de organizar manifestaciones públicas contra Israel, al tiempo que algunos de los ministros del Gobierno bolivariano acusan a Israel de cometer “asesinatos a sangre fría”. Asimismo,los medios de comunicación bajo el control del gobierno han lanzado campañas con el objetivo de deslegitimar y demonizar a Israel. Por su parte, Israel ha acusado a Venezuela de permitir el ingreso de terroristas de Hizbulá al país sudamericano.

El propio presidente Chávez rompió relaciones con el Estado judío tras expulsar de Venezuela a la Delegación diplomática israelí durante la guerra contra Hamas, a principios de 2009. En cuestión de días, Venezuela cortaba un período de 60 años de relaciones diplomáticas con Israel.

El líder venezolano ha amenazado a la Comunidad Judía al incitarles a alzar la voz en contra de las acciones de Israel. Este tipo de declaraciones fomenta la discriminación y los actos violentos de los venezolanos en contra de sus compatriotas judíos, como el vandalismo perpetrado contra sinagogas y comercios de su propiedad.

El eje Venezuela-Irán

El líder venezolano ha ido más allá al introducir el libro La guerra periférica e Islam revolucionario. Origen, reglas y ética de la guerra asimétrica, de Jorge Vestrynge, como el manual de guerra de su ejército. Este manual incita a los soldados a sacrificar su vida para asesinar al enemigo, la táctica de guerra utilizada por organizaciones terroristas como Hizbulá, Hamas o el propio Irán.

Así, Venezuela fortalece cada día más sus relaciones con Irán y con Mahmud Admadineyad, un negacionista del Holocausto. En este sentido, durante una visita del presidente sirio Bachar al Assad a Caracas, declaró que Siria y Venezuela tienen como “enemigos comunes al imperio yanqui y al Estado genocida de Israel... Israel se ha convertido en el brazo asesino de los EEUU... es una amenaza para todos nosotros''.

Chávez ha demostrado una actitud contradictoria al declarar que los judíos saben que “tienen nuestro afecto”, mientras hace declaraciones públicas llenas de odio contra Israel, al que denomina estado fascista. De esta manera puede citar una de sus previas declaraciones amistosas cuando es acusado de antisemita.

Así, la posición del Gobierno de Venezuela, la inseguridad ciudadana y la mala situación económica han demostrado ser un escollo insalvable para muchos de los miembros de la Comunidad Judía de Venezuela, que se han visto obligados a dejar su país.