viernes, 1 de octubre de 2010

Operacion Pastorius- Parte 2 de 2‏


Parte 2: El Sueño de Hitler de New York en Llamas


En la lejana Alemania, a pesar del fracaso de la mision de sabotaje, Hitler estaba aun obsesionado con la idea de ver a New York en llamas. Como el lo veia, su poderoso oponente del otro lado del Atlantico debia ser forzado a salir de la guerra por medio de muchos ataques bien colocados en el frente interno. Como el arquitecto favorito de Hitler, Albert Speer, recordo en sus "Diarios de Spandau", Hitler tenia gran placer de observar peliculas en la Cancilleria del Reich de "Londres incendiandose", de "caravanas explotando" y de "mar de fuego sobre Varsovia." Hitler estaba intoxicado con la idea de "la caida de New York en torres de llamas."
Dado el entusiasmo de Hitler por atacar New York, no es sorpresa que los estrategas nazis desarrollaran muchos planes para precisamente eso, algunos de los cuales incluso databan de antes de la guerra. En 1937, por ejemplo, durante una visita a las fabricas de la compañia de aviones de combate Messerschmitt en la ciudad alemana sureña de Augsburg, a Hitler le fue mostrado el prototipo de un bombardero de largo alcance de cuatro motores, el Messerschmitt Me 264, que estaba siendo diseñado para poder llegar a la Costa Este americana desde Europa.
Hitler estaba emocionado por la idea de un "bombardero Amerika" cuya carga explosiva podria reducir las ciudades americanas a ceniza y polvo. Pero lo que el no sabia era que el diseñador del Me 264, Willy Messerschmitt, le habia mostrado en realidad una maqueta de algo que no podia volar con el fin de ganar un contrato lucrativo-- y nadie podia realmente decir cuando el avion estaria listo para ser puesto en operaciones.
Cuando comenzo a parecer que ellos perderian la guerra, los nazis comenzaron a poner muchas esperanzas en desarrollar las llamadas "armas milagrosas." El centro de investigacion del ejercito en Peenemünde, una aldea sobre la isla de Usedom en el Mar Baltico, fue cornucopia de tales ideas. El mismo centro que habia disparado mas o menos exitosamente el primer cohete V-2 en 1942 se suponia que seria capaz de lanzar finalmente un "cohete Amerika" para la fecha en que la guerra termino.
El cohete A-9/A-10 fue diseñado para tener 25 metros (82 pies) de largo, o unos diez metros mas largo que el V-2. Pesando casi 100 toneladas, fue ideado para alcanzar una altitud de 24 kilometros (15 millas) antes de comenzar su vuelo transatlantico hacia los EEUU. Otro grupo de investigacion destinado a permitir a un piloto conducir el cohete y eyectarse justo antes de alcanzar su objetivo-- una mision verdaderamente suicida.
En terminos teoricos, al menos, la ingenuidad destructiva de los ingenieros alemanes no conocia fronteras. Ellos jugaron con la idea de tener submarinos de cargando containers flotantes llevando cohetes V-2 modificados a la Costa Este de America. Una vez en posicion, los containers hubiesen sido inundados en una forma que hiciera que los cohetes apuntaran directo fuera del agua, claro para el lanzamiento.
La tecnologia militar nazi en desarrollo fue solo posible a traves del brutal empleo de trabajo forzado. Los trabajadores morian por miles en plantas de produccion subterraneas y fabricas secretas. pero hubo tambien muchos voluntarios que-- por el bien del exito de las "armas Amerika"-- hubiesen estado dispuestos a morir una miserable "muerte de heroe", aun si significaba conducir cohetes lanzados desde aviones cargueros estilo kamikaze hacia el centro de New York.

Equipamiento escaso y agentes aficionados
Al final, todos los planes de ataque de alto vuelo de los nazis solo tuvieron una cosa en comun: ninguno de ellos fue puesto en accion. En diciembre de 1941, la revista americana Life publico un esquema de la Gran Manzana bajo un titular acerca de como los aviones nazis podian bombardear New York. En 1944, la misma publicacion cito al Alcalde de New York Fiorello La Guardia diciendo que podia haber un ataque aleman con misiles sobre los EEUU. Pero al final, ni un "bombardero Amerika" ni un misil nazi de largo alcance iba a aparecer jamas sobre el horizonte de New York.
Mas que nada, fueron las operaciones de bombardeo aliadas sobre las fabricas alemanas los que retrasaron persistentemente el desarrollo de las capacidades de ataque transatlantico y, mientras la guerra continuaba, los hizo imposibles. Una escasez de materiales, una falta de tiempo y el amplio volumen de nuevos proyectos de ingenieria trabajaron para evitar el cumplimiento del sueño de Hitler de ver a America en llamas.
En lo que respecta a los agentes aficionados involucrados en la "Operacion Pastorius," es mas que probable que ellos finalmente hubieran quedado al descubierto, aun si Dasch no hubiese desertado. De hecho, desde el mismo comienzo, la mision estaba mal predestinada: Uno de los agentes ya habia quedado fuera de ella despues de haber contraido gonorrea en Paris. Y,en los EEUU, Edward Kerling, el lider del equipo de los cuatro hombres en Florida, supuestamente se jacto con un viejo amigo respecto a su mision secreta. Y Herbert Haupt, un miembro del equipo de Kerling, incluso visito a su padre en Chicago y le pidio comprarle un auto deportivo Pontiac negro -- afirmando que lo necesitaba mientras viajaba por negocios para el gobierno aleman.
Fuente: Der Spiegel

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