jueves, 26 de febrero de 2015

Un Jesús palestino para un victimismo palestino
por Tricia Miller, Ph.D.
18 de Febrero de 2015


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“Celebramos el nacimiento de Jesús, un mensajero palestino del amor, justicia y paz”.
Estas son las palabras del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, pronunciadas con motivo de la Navidad 2014, y dadas a conocer por un boletín de Palestinian Media Watch (PMW) titulado “AP: Jesús era un palestino”, publicado el 28/12/2014.
La afirmación de que Jesús era palestino es, ciertamente, sorprendente para los cristianos que leen el relato bíblico del nacimiento de Jesús cada Navidad; pero para los palestinos, este revisionismo bíblico no es nada nuevo. Cada año, en la época navideña, funcionarios de Fatah y la Autoridad Palestina (PA) identifican a Jesús como un palestino.
Por ejemplo, el asesor de Abbas en asuntos religiosos e islámicos, y Juez Supremo de la Sharía, Mahmoud Al-Habbash, declaró: “Navidad también es una fiesta palestina, porque Jesús, la paz sea con él, era palestino. Nació en Palestina; vivió y fue enviado (como profeta) a Palestina. Por lo tanto, la Navidad tienen un especial sabor palestino”.
Esta escandalosa afirmación se hace a pesar de que el texto bíblico identifica a Jesús como el hijo de una madre judía y como residente judío de Judea, quien junto a sus padres celebraba las fiestas judías anualmente en Jerusalén.
Esta absurda declaración también se hace a pesar del hecho de que la designación geográfica de “Palestina” no existía durante la vida de Jesús. No fue sino hasta años después de la muerte de Jesús cuando el nombre de Judea fue cambado por el de “Palestina” por el Imperio romano ocupante en sus esfuerzos por borrar la historia de los judíos en Judea.
Pero tales certezas son descaradamente ignoradas en aras de la construcción de una narrativa palestina diseñada para deslegitimar y demonizar a Israel. De acuerdo con este relato, Jesús fue el primer mártir palestino y el primer refugiado palestino. En otras palabras, al igual que en siglo I los judíos persiguieron a Jesús, el Estado Judío hoy en día persigue a los palestinos, los supuestos descendientes de Jesús.
La explotación del Cristianismo por parte de la Autoridad Palestina en su campaña religiosa/política contra Israel alcanzó nuevas cotas cuando el Papa Francisco visitó Belén en mayo de 2014. Según lo documentó PMW, el Papa fue invitado a una exhibición preparada especialmente para su visita, en la que se modificaba el arte clásico cristiano con el fin de presentar a Jesús como un sufriente mártir palestino.
Una cosa es que los líderes musulmanes perpetren esta falsificación religiosa para sus fines políticos anti-israelíes. Sin embargo, es algo bien distinto cuando los líderes cristianos hacen lo mismo. Y, sin embargo, figuras prominentes como Mitri Raheb, pastor de la Iglesia Evangélica Luterana Navidad de Belén, hace justamente eso.
A pesar del hecho de que la Biblia, que él mismo declara como autoritativa, contiene las mismas escrituras hebreas que Jesús conocía y enseñaba, Raheb enseña una forma de teología de reemplazo que elimina la historia bíblica de Israel y los judíos en la Tierra, y identifica a Jesús como palestino.
Hablando en la conferencia Cristo en el Puesto de Control (Christ at the Checkpoint) en Belén en 2010, Raheb dijo:
“Israel representa la Roma de la Biblia, no al pueblo de la tierra. Y esto no es sólo porque soy un palestino. Estoy seguro de que si hiciéramos un análisis de ADN entre David, que era de Belén, y Jesús, nacido en Belén, y Mitri, nacido al otro lado de la calle de donde Jesús nació, estoy seguro de que el ADN mostraría que hay un rastro. Mientras que, si usted pone al rey David, a Jesús y a Netanyahu, no encontrará nada, porque Netanyahu proviene de una tribu de Europa del Este que se convirtió al judaísmo en la Edad Media”.
Esta declaración ubica a Raheb, y a aquellos que piensan como él, en el mismo bando que los funcionarios de la Autoridad Palestina en lo concerniente a la legitimidad del Estado Judío.
El asesor de Abbas, Al-Habbash proclamó en su sermón televisado semanal del 12/12/2014 que “Toda esta tierra retornará a nosotros, toda nuestra tierra ocupada, todos nuestros derechos en Palestina…”, añadiendo que “en términos de resistencia, todas las opciones están sobre la mesa…”.
Como Juez de la Sharía, Al-Habbash enseña que el islam prohíbe aceptar la existencia de Israel porque “toda la tierra de Palestina” es una dote religiosa inalienable según la Ley islámica.
Como juez de la ley Sharía, Al-Habbash prohíbe hacer la paz con Israel.
Estas son las creencias y posiciones con respecto a Israel con las que se identifican los líderes cristianos palestinos cuando se alinean con los musulmanes a través de la deslegitimación y demonización de Israel.
Muchos musulmanes se niegan a aceptar la existencia de Israel en base a la ley de la Sharía. Algunos cristianos se niegan a reconocer la legitimidad del Estado Judío en base a una teología no bíblica de reemplazo.
Y musulmanes y cristianos por igual, perpetúan su narrativa anti-israelí de victimismo palestino a través de la negación del Jesús judío y la creación de un Jesús palestino.
Los cristianos occidentales deben ser conscientes de que, cuando oyen llamamientos al apoyo de los sufrientes cristianos palestinos, los líderes que promueven estos llamados han reescrito el texto bíblico para fines políticos inspirados en la religión.
En lugar de ignorar la narrativa falaz detrás de los llamamientos, los cristianos occidentales deberían hacer responsables a sus hermanos en la Tierra Santa ante el texto bíblico tal como está escrito.
 
 
Este artículo fue publicado originalmente en febrero de 2015 en la edición del Jerusalem Post Christian Edition.
Original en inglés: CAMERA
Traducción: Grupo ReVista
 
 

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