martes, 8 de octubre de 2013

A estos alemanes no los entiendo

Ángela Merkel consiguió la tercera relección Alemania, luego de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, quedó destrozada e invadida. Toda su industria cayó bajo los bombardeos aliados. Millones de alemanes muertos (muchísimos menos que los que ellos eliminaron) dejaron familias desechas, hogares destruidos, miseria y desolación. Su territorio fue ocupado por las cuatro potencias vencedoras y cada una de ellas tenía jurisdicción sobre determinada cantidad de terreno. Parte de ese territorio vuelve a Polonia y también su capital fue dividida por zonas y todo el país se veía envuelto por la contienda entre EE.UU. y Rusia en la llamada guerra fría. Los americanos decidieron ayudar económicamente a Alemania al igual que Japón y los financiaron para reestablecer su poderío industrial. Ambos pueblos han trabajado sin descanso y hoy son dos potencias mundiales muy vinculadas con su antiguo enemigo y vencedor. Alemania fue reconstruyéndose poco a poco y a medida que los aliados se retiran de su territorio, consolidan su situación económica y crecen en forma vertiginosa. En 1990 se cumple el sueño de muchos alemanes y ésta se reunifica. El sector del oeste mucho más desarrollado y económicamente más rico, debe hacer esfuerzos extraordinarios para ayudar a sus hermanos del este para que poco a poco logren igualar su régimen de vida. Aún persisten diferencias entre ambos sectores, pero no hay duda que esta diferencias se superará. De la zona del Este proviene una joven mujer, química de profesión, pero con deseos de convertirse en política de primer nivel y luego de mucho trabajo logra ganar las elecciones del 2005 y convertirse en la primera mujer que es Canciller de su país. Repite su triunfo en 2009 y ahora nuevamente en el 2013. Ángela Dorothea Merkel se transforma en un líder de trascendencia mundial. Alemania es la primera potencia de Europa y su economía controla a todo el continente, mal que le pese a muchos rivales. Conduce con mano dura y austera a su país y por medio de la moneda común europea impone condiciones a los restantes países de la comunidad. No es querida por irlandeses, griegos, portugueses y españoles. Tampoco italianos y franceses conjugan con sus ideas. Pero es la más fuerte y la que fija las pautas. Austeridad, control del gasto social, planificación y equilibrio son sus bases. Su vida es austera. Viste con discreción y respeto. Cartier y Vuitón son solo marcas para la gente muy rica. Suele vérsela en el supermercado de su ciudad haciendo las compras. Algunos dicen que es una actitud populista y que siempre está eligiendo frutas y verduras y nunca papel higiénico, pero lo hace Viaja en aviones de línea y sin dormitorio incorporado. Es un ejemplo de honestidad y sencillez. Se realizaron nuevamente elecciones en Alemania y Ángela Merkel logra uno de los mayores triunfos de la historia. Queda a solo cuatro bancas de la mayoría absoluta. El pueblo, su pueblo, entiende que debe seguir gobernando. El sueño de muchos políticos sudamericanos llevado a la realidad. Para formar gobierno debe formar coalición. Y ahí comienzo a no entender a los políticos alemanes. Peer Steinbock es el líder del partido que ocupó el segundo puesto en las elecciones generales. Encabezó la lista del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y había anunciado antes del acto electoral que no formaría parte de un gobierno encabezado por A.M. Anteriormente, en el primer mandato de ésta, había sido su ministro de economía. Cuando comienza las conversaciones entre miembros de los dos partidos, el bueno de Steinbock renuncia a su cargo y todos los puestos que tiene en el partido para facilitar la tramitación de la coalición. Una semana antes también había renunciado el presidente del Partido Liberal (FDP) porque el mismo no llegó al 5 % necesario para acceder al congreso. En el segundo gobierno de A.M había sido su aliado. Philipp Rosler renuncia y se retira de la política por haber perdido unas elecciones. Realmente esto no lo comprendo. Dos políticos renunciantes por perder una elección. Dos políticos que cumplen con sus promesas y al ser vencidos dan un paso al costado para que nueva gente los reemplace. Dos políticos con amor propio, dignidad, sapiencia y criterio. No puedo entenderlo. Siempre asocie a la gran mayoría de los políticos a personas faltos de escrúpulos, mentirosos, corruptos, y otras "virtudes" de diversa índole. Parece que en Alemania esa regla no se cumple. Por eso Alemania está donde está. Que la "enfermedad" sea contagiosa. Por el bien de la humanidad toda. Cr. Víctor Vaisman