domingo, 6 de octubre de 2013
cultura
**El Poeta y El Ruiseñor**
El Ruiseñor y su hembra, viven en un frondoso y fresco árbol, de mi jardín, hoy
no me despertó su alegre canto; anoche su compañera murió y con ella se fue
el canto, de este esbelto y hermoso pájaro.
En las tardes, en que el verano se despide y el otoño está al llegar, espero la luna
grande y en ella veo su rostro reflejar y mis ojos, con lágrimas de dolor, lloran su
partida de nunca regresar.
Fue para esa misma época, que la hembra murió, el macho entró en duelo y su
garganta cerró.
Te fuiste y te llevaste mis versos, mis canciones, mis pensamientos, que nacían en
mi corazón y tu; mi inspiración, que yo dedicaba con tanto amor.
Mudo he quedado, dice el Ruiseñor, quien escuchará mis cantos si tu no estás. ¿Qué
vida tendré si me falta la canción? Un Ruiseñor sin canto, de nada sirve. ¡La muerte
me espera, ya!
Soy un poeta fracasado; miro la luna y no te veo reflejada.¿ Acaso el tiempo todo lo
borra ? Salgo a la calle, desesperado, buscando una nueva inspiración, buscando un
nuevo amor.
El Ruiseñor arregla su plumaje y con su trino mejor, levanta vuelo, en busca de una
hembra, que escuche su voz.
Peino mis canas, luzco mi traje mejor, busco la calle. ¡ Como mi amigo el Ruiseñor !
Mario Beer-Sheva