lunes, 7 de octubre de 2013
La Asamblea General de las Naciones Unidas
Vista parcial del salón donde se reúnen los miembros de las N.U.
Cuenta la fábula que, decidido a cruzar el río, pero sin saber nadar, el escorpión le pidió a la rana que, por favor, lo cargara sobre su lomo y lo ayudara así a llegar a la otra orilla. La rana, que no era tonta, lo miró e, indignada, se negó de plano. "Ni loca", contestó, palabras más o menos. "¿Acaso piensas que no te conozco, que no sé cómo eres? Si te llego a montar sobre mi espalda, terminarás clavándome tu aguijón, y moriré envenenada". "Pero, amiga rana, ¿cómo podría yo ser tan estúpido de hacer algo semejante? ¿No te das cuenta de que así moriría yo también ahogado?". El argumento convenció a la rana que, finalmente, accedió. Estaban en medio del río cuando sintió el aguijonazo, y supo que moría. Con el último aliento, desolada, alcanzó a preguntarle al escorpión por qué lo había hecho. "Lo siento, ranita. Está en mi naturaleza", fue la lacónica respuesta, antes de hundirse.
Este ilustrativo cuento lo conocemos desde niños, pero parece que el presidente de los Estados Unidos la ha olvidado. Barack Obama nuevamente nos ha desconcertado y tomó el teléfono para comunicarse con el nuevo presidente de Irán, Hassan Rohani para tenderle una mano, luego de treinta y cuatro años de relaciones interrumpidas.
Olvidó rápidamente todas las ofensas proferida por su antecesor, Mahmud Ahmadinejad y tampoco ha tomado en cuenta que ambos responden al mismo líder espiritual y que en última instancia es el que fija las normas. Las amenazas que fueron pronunciadas durante décadas se borraron en un instante. Hay una opción para comenzar conversaciones de paz y en ella debemos centrar todos nuestros esfuerzos. Sin duda es una posición loable, aunque tal vez un poco inocente. Irán está atravesando una muy difícil situación económica como producto de boicot comercial que están realizando la mayoría de los países del mundo. Necesita aire. Un respiro para volver a exportar petróleo e incorporar alimentos y reactivar su industria. La desocupación es un problema grave y de alguna forma debe ganar tiempo. Prometerá, dará marchas y contramarchas y, lo más importante ganará tiempo.
Obama ha demostrado, y con creces, no conocer nada de la política internacional en Medio Oriente. El pensamiento de los árabes, persas, turcos, etc. es distinto al suyo. Los habitantes de esta zona no son ni occidentales ni cristianos. Son musulmanes, y su fin último es dominar el mundo. Lo quieran creer o no, los americanos y la gente de izquierda en Europa. Se es musulmán o se es hereje. Eso, como en la fábula, terminará del mismo modo. "Lo siento ranita. Está en mi naturaleza".
Con anterioridad al llamado telefónico se habían inaugurado las sesiones del presente año de las Naciones Unidas y más de cien altos mandatarios van a desfilar estos días por sus estrados ilustrando a los presentes con sus puntos de vista. Desde un primer momento se fueron gestando versiones de que era posible una reunión entre los mandatarios de ambos países. Eso no se realizó a pesar que coincidían en la misma ciudad, pero los cancilleres de los dos países se encontraron y ya llegando a Irán, Rahani recibió el llamado. Veremos que ocurre ahora y como se desarrollan los acontecimientos. Israel espera ansioso y muy desconfiado el resultado de estas conversaciones. No sabemos cuál será la postura de nuestro Primer Ministro que hablará recién el martes por la tarde (hora de EE.UU.), pero no nos sorprendería que ataque el acuerdo y tal vez nos vuelva a deleitar con gráficos y dibujos demostrativos, de lo que dice y que normalmente no puede hacer. No depende de Israel trazar las líneas rojas. Hay gente mucho más poderosa que fija nuestros límites, aunque nos duele que eso sea así y no queramos reconocer.
En donde se ha adelantado es en el problema Sirio. Por primera vez los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad se han puesto de acuerdo y se enviarán veedores a ese país para comprobar la existencia de armas químicas y luego destruirlas. Han tardado más de dos años y 110.000 muertos para llegar a esto. Es un paso adelante. Es el camino que se debe seguir y cercar a Bashar Al Assad dentro de sus fronteras en su lucha fratricida. Pero tampoco hay que alentar a los rebeldes, pues junto a ellos se encuentras los asesinos salafistas más sanguinarios que se pueden concebir. En este tema existen los malos y los muy malos. La solución es problemática y lo mejor es que lo diriman ellos y las Naciones Unidas controle el fin de las matanzas. No es fácil resolver este enigma, y sin duda todavía costará muchas vidas.
Otros de los temas que rozan a Israel han sido las declaraciones de la presidenta de Argentina en donde intima al gobierno de Irán a firmar el convenio estipulado por el tema de la investigación por el caso AMIA para que el juez argentino pueda trasladarse a ese país a interrogar a los presuntos implicados. Es conocida por todos la posición de las autoridades de la comunidad judía en Argentina contra ese tratado, pero a pesar de eso el gobierno de Irán no da los pasos concretos para su resolución. Como gran avance ha habido un encuentro entre los dos cancilleres y el gobierno persa se obligó a responder y suscribir el convenio.
De la primera semana poca cosa más puede comentarse, salvo alguna que otra propuesta, tal vez un poco risueña como la efectuada por el presidente de Bolivia, Don Evo Morales en donde sugiere trasladar la sede de la organización a otro lugar porque los Estados Unidos no ratificó "todos los tratados de derechos humanos del organismo" internacional. Tal vez le resulta mejor La Paz, Sucre o Potosí. ¿O tal vez Caracas? , por estar ubicadas en donde sí se respetan los derechos humanos. En fin, hablar, por ahora no cuesta nada.
Como mencionamos arriba aún queda escuchar las palabras de nuestro Primer Ministro aunque ya manifestó que cuestionará la posición de Irán y su oposición a cualquier acuerdo con dicho país mientras este continúe con su desarrollo atómico que representa un peligro no solo para Israel, sino para el mundo todo.
Pero es tema de la próxima nota.
Cr. Víctor Vaisman