miércoles, 20 de noviembre de 2013

Respetar los derechos del Niño

Por Lic. Adrián Epstein Desde 1954, las Naciones Unidas conmemoran cada 20 de noviembre el Día Universal del Niño. Se celebra también la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989. La Declaración de los Derechos del Niño, aprobada el 20 de noviembre de 1959, es un tratado internacional aprobado unánimemente por los estados que en ese momento integraban la Asamblea General de la ONU. Dicha Declaración consta de 10 artículos que establecen lo siguiente: 1- El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión, idioma, nacionalidad, sexo, opinión política... 2- El derecho a tener una protección especial para el desarrollo físico, mental y social. 3- El derecho a un nombre y a una nacionalidad desde su nacimiento. 4- El derecho a una alimentación, vivienda y atención médicos adecuados. 5- El derecho a una educación y a un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna discapacidad mental o física. 6- El derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad. 7- El derecho a actividades recreativas y a una educación gratuita. 8- El derecho a estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia. 9- El derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación. 10- El derecho a ser criado con un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal. En 1989 se aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño. La misma consta de 54 artículos y los estados firmantes se comprometen a acatarlos. Tiene un sentido obligatorio más amplio que la Declaración que lo que hace es recoger principios que deben ser respetados. Cuando la Asamblea General de la ONU estableció en 1954 el Día Universal del Niño a conmemorar a partir de 1956, recomendaba que “se consagrará a la fraternidad y la comprensión entre los niños del mundo entero y se destinará a actividades propias para promover los ideales y objetivos de la Carta, así como el bienestar de los niños del mundo, y también a intensificar y extender los esfuerzos de las Naciones Unidas a favor y en nombre de todos los niños del mundo”. Como expresaba en 2001 el Secretario General al presentar el informe “Nosotros, los niños”, examen final de la Cumbre Mundial en favor de la infancia: «Todos hemos sido niños alguna vez. Y todos deseamos por igual el bienestar de nuestros niños, que siempre ha sido y seguirá siendo el anhelo más universal de la humanidad».