viernes, 28 de febrero de 2014

En ausencia de Estados Unidos, Israel actúa en Siria


Fuente: Commentary- Traducido por El Med.io
Por Tom Wilson
27/2/14

En medio del cada vez más aparente abandono del deber de Estados Unidos en la escena mundial, parece que, al menos en Oriente Medio, Israel está asumiendo una mayor responsabilidad en un intento por detener la proliferación de armas de destrucción masiva y de grupos terroristas. Esto se ha puesto de manifiesto particularmente en lo relativo a la actual crisis en Siria y a la inestabilidad en ese país: las noticias del pasado martes señalan que la Fuerza Aérea israelí ha llevado a cabo ataques contra bastiones de Hezbolá en la frontera siria para poner freno a los intentos de trasladar armas de Siria al Líbano.
Teniendo en cuenta la negativa de la Administración estadounidense a actuar de manera decidida en Siria, las constantes señales de que Obama pretende llevar a cabo más retiradas de tropas estadounidenses (de manera más significativa en Afganistán) y, ahora, los recortes en el presupuesto de Defensa, queda claro que los aliados occidentales en la región se van a sentir cada vez más aislados. Si esta política prosigue, Israel afronta la perspectiva de estar más sola en una región que se ve arrastrada a un caos cada vez mayor. La preocupación en lugares como Siria no se limita al miedo a que regímenes corruptos empleen arsenales de armas químicas o biológicas contra su propio pueblo; más bien, con la fuerza cada vez mayor que tienen grupos vinculados a Al Qaeda en esas zonas en conflicto, hay un riesgo real de que las armas más devastadoras caigan en manos de radicales islamistas dispuestos a usarlas indiscriminadamente.
Básicamente, sólo gracias a Israel el mundo no afronta actualmente la posibilidad inimaginable de una Siria provista de armas nucleares. Se supone, de manera generalizada, que, en 2007, Israel estuvo detrás del ataque al programa nuclear sirio, respaldado por Corea del Norte. del mismo modo, fue Israel quien nos libró de la sombría realidad de una vida con un Irak nuclear -sin duda, con un Sadam Husein que hoy aún estaría en el poder- cuando acabó con el reactor nuclear iraquí en 1981. Así las cosas, no parece descabellado especular que, de no ser porque la Administración Obama ató deliberadamente las manos a los israelíes, la amenaza atómica iraní y el riesgo de un efecto dominó nuclear en la región ya podrían haberse eliminado.
Éste es, por tanto, un recordatorio de cómo Israel actúa como una especie de fuerza de contención en Oriente Medio. También reafirma lo obcecado de la habitual afirmación de que Israel y su conflicto con los palestinos son un desestabilizador de la región, de que sin el problema israelí la zona se calmaría y el mundo islámico olvidaría su enemistad con Norteamérica. El último ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel contra fuerzas de Hezbolá que pretendían trasladar armas sirias a su ejército (peón de Irán) en el Líbano es un ejemplo más de cómo, a falta de una decisiva acción estadounidense, son los israelíes quienes, en su lugar, actúan para evitar que la seguridad en la región empeore más.
También merece la pena considerar estos hechos a la luz de los intentos del secretario de Estado, John Kerry, por alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos. Como parte de la iniciativa, parece que el Departamento de Estado ha presionado para que se lleve a cabo una retirada israelí del valle del Jordán, de importancia estratégica fundamental, sugiriéndose que tropas norteamericanas podrían sustituir a las israelíes que actualmente se encuentran destacadas allí. Esta propuesta parece tanto más absurda dadas las medidas de la Administración Obama para reducir tanto el presupuesto de Defensa como la presencia estadounidense en la región, en general. Israel no puede permitirse verse convertido en un caso perdido estratégico; debe conservar tanto los medios como el territorio que le hacen posible seguir defendiéndose a sí mismo.
Pero, como se nos ha recordado en los últimos días, Israel no sólo se defiende a sí mismo; también actúa para contener a peligrosas fuerzas extremistas y terroristas en toda la región.