domingo, 16 de octubre de 2011

EXPUESTO: Fotógrafo Revela el Mercado, No la Verdad, Detrás de las Imágenes del Conflicto.

EXPUESTO: Fotógrafo Revela el Mercado, No la Verdad, Detrás de las Imágenes del Conflicto.



Artículo traducido por ReporteHonesto, de HonestReporting, escrito por Simon Plosker



En una entrevista exclusiva a través de correos electrónicos, el fotoperiodista independiente italiano Rubén Salvadori nos narra sus puntos de vista sobre el fotoperiodismo ético, el rol de los fotoperiodistas en el conflicto del Medio Oriente y los efectos sobre la industria.

Salvadori, en un revelador video que se ha divulgado en las últimas semanas, expone la dinámica entre los fotoperiodistas y los lanzadores de piedras palestinos en la escena.

Expone cómo surgen las dramáticas imágenes y la forma en que distorsionan la realidad de los enfrentamientos que cubren, lo que refuerza muchas de las conclusiones del Especial “Lentes Destrozados”, un estudio de seis partes sobre las tendencias en las imágenes de los servicios de cable.

Observe el video de Salvadori a continación, y lea luego la entrevista exclusiva donde él se explaya sobre las cuestiones que plantea su video.



Fotoperiodismo Detrás de las escenas [ITA-ENG subs] de Ruben Salvadori en Vimeo

Su vídeo describe las características de la foto ideal para los editores. ¿Puede Ud. elaborarla? ¿Cómo influye eso en el contenido de las fotos?

Más precisamente, mi proyecto describe las características de la foto ideal para el mercado de los medios de comunicación, que va desde el que produce la imagen, todo el camino hasta el espectador. Lo que nosotros (los reporteros gráficos, editores) esperamos formar en una fotografía es una toma dramática, lo que simplifica conceptos complicados en un solo marco. Con el fin de analizar una situación compleja en una sola foto, nos vemos obligados a utilizar estereotipos.

Los medios de comunicación no tienen tiempo, todo tiene que ser inmediato, y los estereotipos hacen el trabajo. Pero el foco principal de mi proyecto es el hecho de que el mercado espera de nosotros obtener imágenes dramáticas. Es un mercado muy competitivo en el que constantemente comparan nuestro trabajo con el de otros profesionales y por lo tanto producen imágenes que son buenos de acuerdo al gusto de otros fotógrafos, no del público en general.

El modelo "dramático" es impulsado por los más altos estándares de la profesión, si usted echa un vistazo a los principales premios en el campo, de hecho, usted verá cómo promueven la búsqueda de la tragedia. Tome al actual ganador del premio Pulitzer de la sección de fotografía de noticias de última hora, por ejemplo, nos dice claramente que el ganador fue elegido por el “retrato de cerca de dolor y desesperación” (Premio Pulitzer sitio web) o el ganador del 2009 por su "provocativa, impecablemente compuesta imágen de la desesperación "(Ibid).

¿Qué hay de malo en que los editores le pidan a un fotógrafo ciertos tipos de imágenes? ¿Cuál es la línea que se cruza?

Yo no creo que sea el editor el que le pide al fotógrafo una imagen dramática. El fotógrafo busca el drama de forma automática. Esto es problemático porque muchos de nosotros tendemos a sobredramatizar situaciones que no son dramáticas en absoluto, como se ven en muchos casos de mi proyecto. Lo que se deriva de esto es una percepción del conflicto que de alguna manera distorsiona la gravedad real de los acontecimientos. Además, la necesidad de rapidez en el proceso de producción de la imagen no le permite al fotógrafo comprender en profundidad lo que esta fotografiando a un nivel íntimo. Debido a la falta de tiempo, tenemos que confiar en un conocimiento superficial del evento y su dinámica, y esto crea imágenes que no están bien arraigadas en un contexto significativo.

Esta es la principal diferencia entre el fotoperiodismo y la fotografía documental, donde la primera es una recopilación rápida de noticias, mientras que la segunda es una investigación más profunda dentro de la esencia de un tema. Por desgracia hay más negocios en el mundo del fotoperiodismo, y no podemos darnos el lujo de tomarnos el tiempo y dinero para desarrollar un reportaje en profundidad, lo que también es más difícil de vender que una sola y dramática imagen.

Confabulación es una palabra justa para describir la interacción entre los fotógrafos y los lanzadores de piedras?

Está claro que la presencia de uno es conveniente para el otro. Ellos nos necesitan para enviar su mensaje. Mientras que a menudo hay tensiones entre los fotógrafos y las fuerzas israelíes tratando de mantenernos alejados de la escena, es muy raro verlas entre los fotógrafos y los manifestantes. Sería contrario a su interés volverse contra nosotros y, por otro lado, nosotros necesitamos su presencia para documentar los disturbios, es recíproco. Yo no definiría que es una confabulación, ni colaboración, ya que no sucede de forma activa y directa, pero sí creo que ambos jugamos un papel en los intereses del otro.

¿Qué se supone que tiene que hacer un fotógrafo cuado es claro que su presencia esta influyendo en las acciones de las personas a las que está cubriendo?

En primer lugar un fotógrafo necesita darse cuenta de esto. Está dando por sentado, como yo he hecho, que todos los fotógrafos creen que su presencia influye en cierta medida en los acontecimientos, pero es una suposición errónea. Me sorprendió escuchar que muchos fotógrafos estaban completamente seguros de que el vernos llegar en manada al terreno, llevando cascos, máscaras de gas y un promedio de dos cámaras grandes cada uno, no tuvo efecto alguno sobre las partes en conflicto.

Creo que este es el más importante (y el primer) paso para alcanzar, la comprensión de que producimos un impacto en lo que presenciamos, por la sencilla razón de que estamos allí (no por ir con todo nuestro equipo, estoy hablando de estar ahí como cualquier persona, no necesariamente en los zapatos del fotógrafo).

Este es el concepto más básico que en muchos otros campos ya han alcanzado desde hace mucho tiempo, mire el "efecto observador" en física, según el cual una situación no puede ser presenciada sin cambiar en cierta medida, o la antropología del 1900 que comenzó ya en ese entonces a darse cuenta de que no es posible observar otra cultura sin tener una influencia en ella. Es tiempo de que nosotros también nos demos cuenta. Nosotros estamos allí, somos parte del show como cualquier otro al que le tomamos fotos.

El reconocer esto es lo más importante que un fotógrafo puede hacer al respecto. Tenemos que ser conscientes del hecho de que no podemos buscar el sueño utópico de la documentación de una realidad objetiva. No hay tal cosa, y tenemos que superarlo. Cada fotografía es una interpretación de algún tipo, y cada vez somos testigos de un evento del que somos parte, hasta cierto punto. Tal vez no tiramos piedras o lanzamos gases lacrimógenos, pero esto no significa que somos entidades invisibles, que no alteran la escena.

El siguiente paso no es para el fotógrafo. Él necesita continuar su importante labor de documentar los acontecimientos, no podemos prescindir de él. El siguiente paso tiene que ser dado por el público, que en general es perezoso y, a menudo no piensa más allá de lo que se les muestra. El público tiene que abordar las fotografías con una visión crítica, siendo conscientes de la forma en que se produjo la imagen, controlando la fuente, confrontándola con otras.

No estoy señalando con el dedo acusador contra los fotógrafos, esta sería una hipocresía ya que yo mismo soy uno, y estoy consciente del hecho de que trabajo de acuerdo con los mismos estándares del mercado. No estoy diciendo que soy mejor que otros, como algunos han malinterpretado mi mensaje. Lo que estoy tratando de hacer es educar al público a ser un observador activo, no tengo el objetivo pretencioso de cambiar todo el gigante mediático.

También soy consciente del hecho de que con este proyecto plantié muchos interrogantes que quedaron sin respuesta. Creo que el discurso ético en el mundo de fotoperiodismo está en una etapa tan primordial que aún es pronto para encontrar todas las respuestas, porque primero tenemos que hacer las preguntas correctas. Esto es lo que intento hacer.

¿Qué tipo de reacción ha recibido de los fotógrafos que trabajan en estos enfrentamientos?

No hubo reacciones diferentes dependiendo de los fotógrafos.
A algunos les gusóa el proyecto y me han respaldado con gran apoyo, mientras que otros están fuertemente contra él. Quiero señalar que algunas de las fotografías se han cargado inicialmente en la Internet con un título general para todas las tomas. Dado que el mensaje que yo estaba tratando de enviar fue más allá del contenido de un único marco, fui duramente criticado por cometer el acto poco profesional de utilizar el mismo título general para más cuadros.

"Usted dice que influenciamos en los acontecimientos, entonces Ud. tiene que mostrar eso en la foto”, fue uno de los comentarios que más recuerdo, “Muestre al fotógrafo diciéndole al chico que pose para la cámara”. Esto claramente no viene al caso, el influir en un caso no significa que activamente se manipule. Otros dijeron que las fotografías no son buenas para nada, que nadie pudo haberlas tomado. Y este fue uno de mis objetivos, el producir fotografías no dramáticas y no sobre "estetizadas". Sin embargo, muchos aseguran que una foto sin drama y sin epígrafes son solo otra “foto de Facebook”.

Aparte de esto, el proyecto esta teniendo un gran éxito recientemente, tanto entre los profesionales como en el público en general. Fue premiado en el Concurso PhotoDreaming, organizado por Forma, una institución fundada por Contrasto, la mayor agencia fotográfica italiana que se ocupa de un aspecto más profundo del documentalismo de investigación visual. Además, el video http://vimeo.com/29280708 de la presentación tuvo una enorme cantidad ingresos, alcanzando un pico de más de 18 mil visitas en un solo día. Yo también fui contactado por diferentes organizaciones para dar conferencias sobre el tema en Universidades de Italia, Estados Unidos y Canadá.

Ahora que usted ha hablado, ¿todavía tiene un futuro trabajando en áreas palestinas? ¿A dónde irá desde aquí?

Debo decir que tengo mucha curiosidad por ver cómo sería regresar. Algunos me dijeron que me disparé una pierna si quiero trabajar como fotoperiodista en Israel, pero por fortuna, ese no es mi plan. Mi interés principal es la antropología como una forma para satisfacer mu curiosidad por el compartamiento humano. Abordé el tema de mi proyecto con un método antopológico y creo que es lo que me dio las herramientas para analizar el tema de una manera “diferente”.

En este momento me estoy tomando un breve descanso de mis estudios (me acabo de graduar). Voy a usar este año para trabajar en proyectos para los que no tuve el tiempo hasta ahora, como un documental de la antropología visual que estoy haciendo. Para el próximo año estoy considerando una maestría en cine documental, pero veremos a dónde me lleva este año. Me gustaría expandir el proyecto de fotoperiodismo en otras áreas de conflicto, si encuentro fondos, conexiones y tiempo.

Usted puede encontrar actualizaciones en el sitio web de Ruben o en su blog www.rubensalvadori.wordpress.com