miércoles, 21 de julio de 2010

INSPECTORES DE ARMAS NO PUEDEN DESARMAR A IRAN

By DAVID KAY
La beligerante retorica de Teheran acerca de su programa nuclear se extiende diariamente, mientras la comunidad internacional continua presionando por sanciones mas duras. La esperanza es que la presion economica pueda forzar a Iran hacia la mesa de negociacion, donde aceptara abandonar sus capacidades de armas- y que tal desarme sea verificado por inspecciones. Como un ex inspector de armas, yo tengo muy malas noticias: un regimen de inspeccion de armas en Iran no funcionara.
La inspeccion y verificacion son a menudo vistas como formas de evitar que un pais desarrolle armas nucleares. Esto esta mucho mas alla de las capacidades de cualquier regimen de inspeccion concebible, especialmente dado el status de Iran como un estado casi nuclear. El hecho que los inspectores deben dejar que Iran lleve a cabo su campaña nuclear civil mientras vigilan el programa militar hace la tarea en gran parte inalcanzable.
La Agencia Internacional de Energia Atomica (IAEA) necesitaria acceso a toda la infraestructura que podria posiblemente ayudar en armar un arma nuclear y potenciales sistemas de envio. Ellos tambien necesitarian una completa y plena declaracion de todos los componentes nucleares de Teheran, todo su enriquecimiento de uranio, todas sus actividades relacionadas al plutonio, y todas las pruebas de misiles, sitios de produccion y despliegue.
Esto simplemente no es posible cuando los inspectores se enfrentan a un regimen hostil. Teheran ha mantenido escondidas sus actividades nucleares y redes de apoyo, internas y extranjeras. Ha rechazado repetidas peticiones de la IAEA para entrevistarse con los cientificos e ingenieros responsables por grandes areas de su trabajo atomico secreto, y ha rechazado revelar los detalles de su involucramiento con Norcorea y con la red de contrabando nuclear de A.Q. Khan de Pakistan.
El resultado es que Iran ahora tiene una amplia capacidad en todos los aspectos del complejo proceso de armas nucleares- desde convertir uranio natural en uranio enriquecido utilizando centrifugadoras de gas, a diseñar y probar los componentes de un arma nuclear, a trabajar en la construccion de una ojiva transportable por un misil, a construir y probar misiles capaces de enviar esa ojiva nuclear por sobre importantes distancias.
Imaginen el siguiente escenario: los inspectores estan dando vueltas por Iran intentando encontrar una planta de centrifugadoras clandestina. Ellos tienen informacion que esta escondida en una base militar irani, pero eso es todo lo que saben. Que base y donde en esa base es desconocido. Los inspectores quisieran descender en varios sitios sin dar aviso por adelantado, con equipo capaz de buscar bajo tierra tanto como por sobre la superficie, y tomar muestras ambientales. Ellos tambien insistirian en entrevistar al personal y buscar cualquier cosa ingresando o abandonando la base durante su tiempo en el lugar.
Asi es exactamente como los regimenes de inspeccion se han desmoronado en el pasado. Las realidades en el terreno son muy complejas para que los inspectores sean siempre capaces de prometer siquiera un 50% de garantia de exito. El acceso a las instalaciones, personal, comunicaciones y documentos es a menudo retrasado- si no completamente negado- por un regimen hostil tal como el de Iran.
Hay tambien una cuestion de recursos humanos. La IAEA necesitaria un gran organo de inspectores adecuadamente entrenados, equipados, apoyados y financiados, pero los unicos paises capaces de proveerlos son los EEUU, el Reino Unido y Francia- paises que obviamente serian vistos con gran desconfianza por parte de Iran. Por otra parte, el personal ruso y chino claramente seria sospechado de sesgo en favor de la Republica Islamica. Israel, Pakistan e India tienen cientificos calificados, pero dificilmente parecen una fuente apropiada de inspectores. Entonces, crear un grupo tecnicamente calificado de gente que sea tanto aceptable para Iran como independiente, seria una enorme dificultad. Las inspecciones de control de armas son mas faciles de apoyar para los lideres politicos en abstracto que en una operacion real.
Nosotros hemos visto los fracasos una y otra vez. Los inspectores individuales de la IAEA en los años 1980s plantearon serias cuestiones acerca de la extension y direccion del programa nuclear de Irak. Estas sospechas fueron enterradas y los inspectores cambiados a otros trabajos. Incluso despues de la Guerra del Golfo de 1991, el liderazgo de la IAEA al principio rechazo las conclusiones de la inspeccion que mostraban masivas violaciones por parte de Irak.
Comenzando a principios de los años 1990s, el liderazgo de la IAEA dio a Iran un "certificado de buena salud" publica por cumplir con sus obligaciones de salvaguarda como firmante del Tratado de No Proliferacion Nuclear frente a las preguntas de los inspectores. Incluso despues que el programa clandestino de 20 años de Iran comenzo a ser revelado, los inspectores de la IAEA han tenido una epoca dura obteniendo autoridad de las Naciones Unidas para enfrentar a la Republica Islamica. Es mas facil contemporizar y retrasar que enfrentar las violaciones.
El resultado neto es que los violadores se vuelven fortalecidos y los inspectores se vuelven desmoralizados, aprendiendo a mirar para otro lado cuando son descubiertas las transgresiones.
La cruda verdad es que las inspecciones de armas simplemente no pueden evitar que un gobierno a cargo de un gran pais desarrolle armas nucleares, cuando ese gobierno ha decidido quebrantar sus obligaciones de no hacerlo. La comunidad internacional debe utilizar a los inspectores cuando sea posible para ayudar en sus campañas, pero tiene que enfrentar el hecho que estas personas no son la respuesta al problema. Si ellos fallan en ver los limites de la IAEA o cualquier otro equipo de inspeccion, solo espera mas desastre.

El Sr. Kay lidero las inspecciones de la ONU luego de la Guerra del Golfo Persico que descubrieron el programa nuclear iraqui. El luego lidero el Equipo de Investigacion a Irak de la CIA, que determino que no habia armas de destruccion masivas iraquies en la epoca de la invasion de 2003. Una version mas larga de este articulo aparecio en el numero marzo/abril de The National Interest.
Fuente: The Wall Street Journal