La Justicia israelí convalidó la condena a 25 años de prisión, acordada en un juicio abreviado, para el terrorista árabeisraelí que hirió a 26 personas en el atentado contra un autobús de la línea 142 (foto), que une Tel Aviv y Ramat Gan, el 21 de noviembre de 2012, durante la operación Amud Anán o Pilar Defensivo.
El acuerdo fue alcanzado en diciembre y comprendió los cargos de realización de un acto que muestre la intención de ayudar a un enemigo, intento de asesinato, detonación de un material explosivo y lesiones graves.
La Fiscalía accedió a retirar la acusación más dura, de ayudar al enemigo en tiempos de guerra, que podría haber llevado al terrorista a la cadena perpetua, debido a la corta edad que tenía al momento del ataque, la ausencia de víctimas mortales y la falta de certezas de que finalmente se obtendría una condena de por vida.
El abogado defensor, Laviv Javiv, argumentó que el ataque fue cometido cuando su autor “era adolescente, estaba presionado por otros y sin entender plenamente las consecuencias de sus actos”, además del hecho que estaba “asumiendo la responsabilidad y mostrado arrepentimiento” y que se trataba de una “bomba débil” destinada a convencer a Israel para que pusiera fin a sus acciones militares en la Franja de Gaza y “no a matar”.
Originario de Iehudá y Shomrón, el terrorista se benefició del régimen de reunificación familiar para obtener documentos de identidad israelíes.
En enero, la Procuración Militar imputó ante el Tribunal Militar de Iehudá al presunto autor intelectual del atentado, de 25 años y residente en Beit Likía.
