jueves, 27 de marzo de 2014

KRAKE ZUCKERBERG

KRAKE ZUCKERBERG 
fUENTE: The Jerusalem Post- Traducido por Marcela Lubczanski especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba
6/3/14
por Sarah Honig
 
 
La mayoria de las publicaciones alemanas ya ni siquiera fingen tener algun recelo con respecto a salir como anti-judias. Pasaron los dias en que los alemanes tenian que parecer al menos un poco mas cautelosos que sus projimos europeos. Los ultimos revirtieron lo suficientemente rapido a sus viejos habitos de poner cebo a los judios, pero los alemanes los han alcanzado de cualquier manera.
Un ejemplo contundente esta siendo ofrecido en forma consistente por el Süddeutsche Zeitung liberal de izquierda de Munich, el cual resulta ser el mas grande diario de gran formato de Alemania. Recientemente expuso una caricatura satirizando al fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg despues que su organizacion habia adquirido WhatsApp. La idea era mostrar a Zuckerberg como un pulpo voraz que se traga todo a su alrededor. La nota al pie en la esquina izquierda de abajo de la caricatura decia claramente “Krake Zuckerberg” (en aleman, "Pulpo Zuckerberg”). Hasta este punto, es critica tolerable.
Pero al pulpo, dibujado por el caricaturista Burkhard Mohr, le fue dada una cara bastante distintiva. Su funcion, presuntamente, era asegurarse que nadie pierda de vista el hecho que
el joven Zuckerberg – lo suficientemente innovador como para haber dado al mundo una red social que utilizan millones de alemanes – es un judio. Para ese fin, Mohr lo retrato con una ridicula nariz ganchuda y labios finos como pescado – segun el monstruoso estereotipo atribuido siniestramente a los judios por sus atormentadores.
El ejemplo mas fue Der Stürmer de Julius Streicher en la era nazi que sobrepaso a todos los competidores en caricaturizar a los judios como de nariz ganchuda, malevolamente grotescos. Sin embargo, aun cuando Der Stürmer fue el peor, no estuvo solo. De hecho, es todavia aparentemente inobjetable en todo el globo retratar gratuitamente a los judios al estilo de
Der Stürmer.
El mundo arabe, amado por ardientes liberales, se ha especializado hace tiempo en este genero de demonizacion y distorciones degradantes de los judios.
Incluso en democracias de ley, tales como Inglaterra y los EEUU, vemos rutinariamente mucho de lo mismo. Es como si esta fuera la descripcion social del judio y nada mas llevara a casa la identidad del individuo y/o grupo señalado. Un judio puede ser tan gallardamente apuesto como fue el fallecido Moshe Dayan, pero aun asi sera retratado como un repulsivo judio de
Der Stürmer – para que no haya malentendidos.
Y asi, a un cara de bebe como Zuckerberg, que no se parece nada al ogro horrible de Mohr, debe darsele la obligada nariz ganchuda para que nadie pierda el mensaje.
Aqui reside el quid del problema.
Por que fue esencial enfatizar el origen etnico de Zuckerberg? Por que Zuckerberg tuvo que ser fustigado como el judio generico? Estaba siquiera vagamente relacionado con el tema en cuestion? La respuesta del caricaturista fue tan gastada como su retrato. El expreso asombro por el escandalo provocado. En un email a The Jerusalem Post el insistio en que "no trato con el Sr. Zuckerberg, [sino] mas bien Facebook.” Esa, sin dudas, es la impresion que tanto el como el Süddeutsche Zeitung habian tratado de impartir despues de haber reemplazado la nota al pie “Krake Zuckerberg” por “Krake Facebook.”
Luego llego una cuasi-disculpa: "Lamento muhco esta mala interpretacion y los sentimientos de cualquier lector que pueda haber dañado", escribio Mohr, explicando que “antisemitismo y
racismo son ideologias que son totalmente ajenas a mi.” Suspiro de alivio! Nuestras mentes han sido tranquilizadas.
No esperariamos menos. La mayoria de los antisemitas contemporaneos niegan asiduamente y en forma ofendida incluso el antisemitismo latente.
En todo caso, la pose mas comun hoy dia de los antisemitas es la de abanderados de la justicia, de los derechos humanos, de los desvalidos.
Por supuesto, los antepasados de paso de ganso de los alemanes de hoy hubiese sido precisamente igual de probable que proclamaran los mismos sentimientos honorables. Es todo apenas una cuestion de a quien uno proyecta como los enemigos de la justicia, los derechos y los desvalidos.
Ahora como entonces, esta bien llamar a los malhechores judios. Pero mientras que en la epoca de Streicher era abrasivamente abierto, hoy es solapado – segun los dictados exigentes de la correccion politica.
Asi Mohr finge sorpresa en lo que es intimidado como nuestra histeria. Hay un buen tramo para creer que el no pudo haberse dado cuenta en forma concebible que hay algo mas que un ligero parecido entre su arte y el de Der Stürmer – a menos que Mohr sea realmente un marciano recien aterrizado.
Pero la respuesta de Mohr no es la unica deshonesta. El diario que muestra su produccion esta de igual manera sorprendido serialmente.
Lamenta lo que habitualmente llama "malentendidos." El 2 de julio pasado, eligio acompañar revisiones de libros hostiles a Israel con una ilustracion de un monstruo con cuernos rapaz con colmillos muy grandes, listo para devorar a su comida.
La macabra ilustracion, levantada de un libro de cocina, no tenia conexion remota con el tema. No obstante, la nota al pie decia: “Alemania esta sirviendo. A Israel le han sido dadas armas durante decadas – y en parte en forma gratuita. Los enemigos de Israel creen que es un Moloj voraz."
En este contexto fue explotada la imagen, nuevamente al estilo Stürmer, para deshumanizar al judio y retratarlo como un parasito diabolico."
No hubo necesidad inevitable de yuxtaponer un grafico no relacionado con el texto, por no decir nada de insertar la alusion al Moloj.
Un dia mas tarde, el diario descarto el alboroto como un "malentendido." Esta palabra parece estar de moda en el Sueddeutsche Zeitung.
Este es tambien el diario que en el 2012 publico el polemico poema de Günter Grass acusando a Israel de nada menos que buscar exterminar a 80 millones de iranies.
El impacto acumulativo de estos y muchos mas de tales "malentendidos", incita a una opinion publica desfavorable. El resultado es que la opinion alemana, con rapidos complejos en desaparicion frente al estado judio, es en nuestros dias tan antagonica de Israel como lo es la opinion en cualquier pais europeo.
Los alemanes se habian librado de la incomodidad de salir en forma estridente contra nosotros. No solo no perdieron asi, sino que ganaron.
Notables estudiosos de mediados del siglo X, quienes exploraron la naturaleza resistente y mutante del antisemitismo y lo antisemitas, concluyeron que hay una oleada de empoderamiento en unirse al grupo de pensamiento dominante.
La angustia surgiendo de desventajas dadas puede ser diluida suscribiendo a los prejuicios prevalecientes contra otros. Ademas, cuanto mas vocal y agresiva la exhibicion de solidaridad con lo que excita el fervor de la mayoria, mas aceptado o igual se siente el dudoso recluta para la causa.
Esta sensacion de empoderamiento, se pensaba, equivalia a ciertas manifestaciones de antisemitismo negro.
Pero tambien explica bastante sobre la "Nueva Alemania." Esa famosa "Otra Alemania" ahora deriva confianza revigorizada del resonante tema anti-judio siempre amplificado de Europa.
Sin dudas, los alemanes dificilmente necesitaron que convertirse al antisemitismo de otros.
Ellos acuñaron el termino mismo. Alla en 1881, el agitador y publicista aleman Wilhelm Marr popularizo el sonoro eufemismo pseudo-cientifico por lo que hasta entonces era conocido francamente como judenhass (“Odio al judio”).
La semilla venenosa del antisemitismo florecio, no por casualidad, en el suelo ultra-fertil de Alemania. No mucho despues de la inventiva lingüistica de Marr, el antisemitismo aleman florecio en el Holocausto – la atrocidad premeditada mas grande de la historia.
Durante los primeros años a partir de alli, los alemanes tuvieron que hacerse pasar como penitentes. Ellos experimentaron mucha mas angustia por su reputacion manchada que lo que albergaron remordimiento sincero por las almas inocentes que torturaron, la sangre que derramaron y las futuras generaciones que eliminaron. Su antisemita interno puede haber persistido, pero no era aconsejable pronunciar insinuaciones reveladoras en ese sentido.
Las formas cambiantes del antisemitismo, sin embargo, liberaron a los alemanes de las cargas morales de la conspiracion horrorosa para exterminar a cada individuo de linaje judio, cazando de manera compulsiva a hasta el ultimo bebe judio oculto. El nuevo antisemitismo de Europa – el dirigido pro forma unicamente contra el estado judio – hizo posible zanjar la circunspeccion egoista de posguerra y ser libres para odiar nuevamente con el resto de Europa.
Este es un odio de lujo que toma su legitimidad del simulacro de negacion del odio.
Los judeofobos de nuestros dias rechazan en forma indignante las acusaciones de judeofobia. Escuchandolos, ellos no son tocados por el judenhass pero predican contra los pecados que atribuyen lujuriosamente al estado judio. Afirman que no es un fanatismo antiguo el que los inflama en forma atavica sino las politicas del judio colectivo en Israel.
El incidente de Zuckerberg expone indiscutidamente la charada – el no es israeli.
Pero el hecho mismo que los alemanes ahora se sientan libres de transmitir su anti-israelismo tan osadamente como el resto de Europa, les permite asolearse en la aparente justicia petulante.
Ellos por lo tanto se catapultan – ante sus propios ojos obviamente – en la tierra moral alta. Ellos habian llevado a cabo el golpe de pecho superficial, aprendieron a recitar banalidades liberales comunes y, habiendo invertido todo ese esfuerzo, se sienten sin mancha e irreprochables. Ellos no solo son reivindicados, son moralmente superiores.
Y asi, los vastagos de los archi-asesinos (y de ladrones codiciosos, de burocratas sin corazon y de crueles sabelonadas) castigan con altivez a los vastagos de las victimas (tanto victimas expuestas a muertes inenarrablemente crueles como victimas que sobrevivieron a traves de sufrimiento inenarrable).
Es un mundo del reves en el cual Alemania puede enlazarse jactanciosamente con la familia arrogante de las naciones atreviendose con el estado judio. Esta en nuestro dia es la insignia de la educacion.
Dando catedra a Israel, Alemania puede recuperar sus credenciales como una fuerza moral en el mundo.
Cuanto mas regaña a la maliciosamente malignizada Israel, mas lejos huye Alemania de sus sombras oscuras. Acentuar presuntas fallas israelies es bueno para Alemania.
Entonces cuando Martin Schultz, el presidente aleman del Parlamento Europeo, acusa a Israel de retener el agua de los oprimidos palestinos, importa un rabano que el nunca reviso sus estadisticas y que sus cifras y sus conclusiones esten totalmente erradas. La naturaleza de embarrar es que, una vez colgada, la suciedad se pega – especialmente si esta destinada a los demonios de nariz ganchuda que Europa no puede detestar lo suficiente.
Pero Europa, no olvidemos, ya no aprueba la palabra odio. Los europeos no odian. Los europeos sermonean con lograda mojigateria. Todo lo que los israelies tienen que hacer es someterse a la sabiduria infalible de Europa. De lo contrario, todo es nuestra culpa. Los europeos, despues de todo, saben lo que es mejor para nosotros e invariablemente saben mas que lo que nosotros sabemos. Como advirtio Schultz, con la misma inocencia afectada de Mohr, el es el mejor amigo de Israel.
Tal es la actual amistad de demasiados alemanes – sin vacilacion en la disposicion a mirar hacia abajo de sus narices perfectas (y siempre tan virtuosas) a nuestras obsesiones existenciales y ridiculizar nuestras narices estereotipicamente deformes.
Hemos recorrido un largo camino desde los dias en que Der Stürmer moldeo la opinion publica alemana. Pero los Zuckerbergs – sin importar su caracter o logros y sin ningun vinculo relevante con la vituperada Israel – son para siempre primero y principal percibidos como judios. Como tales, a ellos – sin importar sus aspectos reales – se les debe acordar esa "nariz judia" necesaria para apartarlos de la gente bella de Europa.