lunes, 25 de mayo de 2009

Hortalizas y guardapolvos, en la rutina blanca de un grupo violento



Por: Pablo Dorfman -cLARIN

1 de 1PRECARIEDAD. EL LOCAL DEL FRENTE DE ACCION REVOLUCIONARIO, EN VARELA.
A un puñado de cuadras del centro de Florencio Varela, sobre una casa hecha casi artesanalmente, con ladrillos al descubierto y una precariedad indisimulable, se ubica el principal local del Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), cuya rama política se unificó con "Resistencia Lautaro" y "Nueva Democracia" y crearon el Frente de Acción Revolucionario (FAR), el grupo acusado de haber irrumpido hace una semana en el acto por el 61° aniversario de la creación del Estado de Israel.

Allí todavía está latente el impacto que tomaron los episodios del domingo pasado, por el cual 12 militantes de izquierda continúan detenidos a disposición del juez Claudio Bonadio.

Los diminutos cuartos que hay en la planta baja, donde funcionan las oficinas de administración, están revueltos. "Ordenamos un poco, porque la Policía dejó todo destrozado", dice Claudio Medina, uno de los integrantes del MTR. La Policía tiene su argumento: encontraron revólveres y bombas molotov, entre otras cosas.

El barrio está en quietud. Es difícil imaginar el remolino del martes por la noche cuando por la calle de tierra que permite acceder al local se respira soledad. Ese local, una vieja fabrica de clavos, lo obtuvo el MTR en el 2002, bajo la presidencia de Eduardo Duhalde.

Sobre el fondo de la casa funciona una pequeña huerta, pero el principal ingreso económico lo obtienen por el taller de confección y terminación de guardapolvos que hay en el primer piso. Antes de el taller, al cual se accede por una estrecha escalera de madera, hay una prolija biblioteca de 150 libros, una tele, un par de videos en VHS, y muchas fotografías del máximo emblema de ese movimiento: el Che Guevara. Más allá aparecerán también retratos de Lenin, Marx y San Martín, entre otros.

Quienes integran el MTR admiten su dependencia de los gobiernos, aunque destacan sus proyectos productivos. Medina revela que su agrupación se financia con 5$ de aporte voluntario mensual por militante, más la ayuda de los gobiernos nacionales y provinciales que se canaliza vía planes sociales. El líder del movimiento, Roberto Martino, había admitido días atrás que su agrupación actualmente maneja "3000 planes sociales".

Sobre los incidentes del domingo, refuerzan su teoría. "No somos antisemitas, estamos contra el Estado terrorista de Israel y el sionismo", repite Medina. Y se esfuerzan en explicar sobre los incidentes del domingo: "Fueron 20 compañeros con el objetivo de volantear, y de la nada fueron agredidos".

Mientras se habla de conspiración y temor, el barrio sigue su rutina, y la poesía descansa visible por el sol de otoño sobre la pared de entrada: "Tomaremos el cielo por asalto, nuestros sueños vencerán", promete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.