miércoles, 28 de octubre de 2009

UN CORTE MAS PROFUNDO QUE EL RESTO‏


Liat Collins

Es esa epoca del año. Tiempo de recordar. Tiempo de disculpar. Tiempo de preocuparse. Por sobre todo, es tiempo que aprendamos las lecciones del asesinato de Yitzhak Rabin en vez de explotarlo para justificar a esta parte o la otra.
Mientras las escuelas a traves del pais manejan programas especiales en el aniversario hebreo (11 Jeshvan) sobre la importancia de la tolerancia y democracia, fuera de clase los chicos muy jovenes para recordar a Rabin como primer ministro aprenden una leccion muy diferente: en un ritual tan predecible como el cantado recordatorio masivo en Tel Aviv, la familia yendo a la tumba y los discursos en la Kneset y la Residencia del Presidente. Los medios hebreos se fijan en el rol de la Derecha, los religiosos y colonos en crear la atmosfera en la cual el ruin asesinato tuvo lugar. Ellos tambien juzgan si las comunidades antedichas (que probablemente suman la mitad de la poblacion judia del pais) estan recordandolo en una forma adecuada, con suficiente pena y examen de conciencia. Ellos usualmente encuentran a los acusados culpables.
Quizas todos nosotros tenemos al Rabin que queremos recordar. El Rabin que a mi me gusta recordar no era un santo, pero tampoco era el demonio. Trabajando como periodista del Jerusalem Post en el parlamento en el periodo siguiente a Oslo II, yo tuve el privilegio de ver de cerca y seguido a Rabin.
Mientras la conversacion una vez mas gira alrededor de la percibida incitacion derechista que creo la atmosfera en la cual un asesino judio pudo disparar tres tiros a la espalda del Primer Ministro en el centro de Tel Aviv, yo recuerdo el desden propio de Rabin. Si no lo hubiesen matado tragicamente, su discurso de la Kneset comparando a los residentes de las Alturas del Golan opuestos a la retirada con "helices girando", por ejemplo, probablemente seguiria siendo transmitido como un sonido con un dolor particular.
Efectivamente, es serio recordar que los debates mas divisivos en la Kneset en ese periodo no tenian que ver con la posible retirada de la Franja de Gaza sino con retirarse de las Alturas del Golan.
Mi ultimo recuerdo fuerte de Rabin fue en la reunion semanal de la faccion del partido Avoda unos pocos dias antes que fuese asesinado. El estaba de un humor extraordinariamente bueno. La atmosfera era tan relajada luego de tan tenso periodo que yo dije sarcasticamente a otro periodista que nosotros debiamos investigar la razon para sus altos espiritus. "Probablemente el ya ha entregado el Golan", contesto el periodista. En el termino de una semana ese comentario caeria en la por siempre amplia categoria de "incitacion." No obstante, fue su exaltado humor esa semana- y aun mas evidentemente en la marcha de la paz donde el encontro su muerte- que hizo que su muerte aun mas adversa. El habia hecho su paz con el rival politico de larga data Shimon Peres y parecia estar en paz consigo mismo en una forma que el no habia estado llevando ante los Acuerdos de Oslo y ciertamente desde que los acuerdos habian inmediatamente comenzado a explotar literalmente en las calles y autobuses a traves del pais.
Yo habia presenciado a Rabin firmando el Primer Acuerdo de Oslo, reconociendo a la OLP, en una tensa, pesimista ceremonia en su oficina temprano un viernes a la mañana en septiembre de 1993- lejos del show escenificado que tuvo luego lugar en el cesped de la Casa Blanca.
El Rabin que yo mas bien recuerdo no es algun tipo de santo muerto sino un ser humano muy real. Yo a veces suponia que seria su cadena de cigarrillos que lo mataria.
Uno de los recuerdos mas fuertes que yo tengo de Rabin vino de una gira que el hizo del recientemente renovado periodo de mandato del Campo ilegal de inmigrantes en Atlit en 1993. Aqui, Rabin recordo nostalgicamente sus propias experiencias como vice comandante de una operacion de Palmaj en la cual 201 inmigrantes irrumpieron una noche. Los palmajniks debian llevar a los recien llegados- la mayoria de ellos recientemente llegados de los horrores del Holocausto- a lo alto de una montaña a salvo en el Kibutz Beit Oren. Rabin recogio a un niño de dos años, lo sento en sus hombros y partio tan rapido como pudo. "A mitad de camino yo pense, 'realmente estoy sudando," Rabin recordo. "Entonces me di cuenta que el calor, el chorro humedo corriendo por mi espalda venia del bebe. Pero esta es solo una de las cosas que yo tenia que hacer para servir a mi pais", agrego. Su media sonrisa (sello distintivo) revoloteo a traves de su cara, sirviendo como un calmo signo de exclamacion.
Yo tambien vi a Rabin el hombre de familia mucho antes que el pais fuese expuesto a la imborrable imagen inquietante de su nieta, Noa Ben-Artzi, sollozando durante la elegia en su tumba. Yo observe mientras Rabin llevo a su esposa y nietos con el a Petra en Jordania, un lugar que una vez simbolizo para los israelies el concepto mismo de inaccesibilidad. Hasela Haadom (La Piedra Roja) de Arik Lavie, "de la cual ningun hombre jamas ha regresado con vida", era el himno de las generaciones antes del tratado de paz con Jordania. Durante la visita, el talentoso fotografo amateur que el era, Rabin paro a tomar fotos de los esplendores de la ciudad nabatea mientras Leah Rabin lo fastidiaba en esa forma conyugal para que tomara mas.
Estaba tambien el Rabin que yo vi con el Rey jordano Hussein, sobre el podio mientras el tratado de paz era firmado en Ein Evrona y luego en el cesped del palacio del rey en Akaba, exhibiendo la tranquilidad y quimica de viejos amigos.
Estos son recuerdos que yo he publicado antes. Pero ellos son valiosos de recordar nuevamente- pequeño consuelo mientras el nombre de Rabin es atraido hacia discusiones mas incitadoras que introspectivas sobre el significado de democracia y libertad de expresion. Recuerdos felices para compartir cuando la paz con Jordania este- si no subiendo en humo- ardiendo alrededor de los limites tan seguramente como las banderas israelies estuvieron siendo quemadas en el reino hachemita esta semana, 15 años despues que el tratado de paz fue firmado.
Catorce años despues el 4 de noviembre se volvio mucho mas que solo otra fecha, uno se pregunta lo que Rabin huviese hecho de todo eso. Yo puedo imaginar que la sonrisa de ironia cruzaria sus labios antes de pitar otro cigarrillo.
Este año, el primero en sacar a relucir el fantasma de Rabin fue el diario Haaretz, el que vio adecuado publicar cartas privadas de Leah Rabin en las cuales ella llamaba al Primer Ministro Binyamin Netanyahu (entonces en el cargo por vez primera) "corrupto" y "mentiroso." Su publicacion fue condenada por su hija, Dalia Rabin, quien supuestamente se dio cuenta que no traia honor ni a sus padres ni a Netanyahu en su segundo termino como primer ministro.
Igualmente vergonzosos fueron los intentos por parte de activistas de Shalom Ajshav (Paz Ahora) de alentar a parlamentarios de derecha y personalidades a condenar a cualquiera conectado con Oslo y el proceso de paz en un documental falso. El fiasco tuvo como resultado las deseadas escandalosas declaraciones siendo transmitidas, junto con noticias que el presidente de la Kneset, Reuven Rivlin habia prohibido al Secretario General de Shalom Ajshav, Yariv Oppenheimer ingresar a la Kneset hasta nuevo aviso.
Los politicos y activistas de Izquierda, aquellos cuyo campo no tuvo problemas en gritar "asesino" fuera de la ventana del Primer ministro Menachem Begin en la Primera Guerra de Libano- o incluso condenar a Ariel Sharon hasta que su aguda Izquierda produjo el plan de desconexion de Gaza- una vez mas acusaron a la Derecha de abusar peligrosamente de los derechos de libertad de expresion.
Mas de una decada mas tarde, es mas triste que nunca que en vez de enfocarse sobre los peligros reales que enfrenta Israel- el pais y su sociedad- haya aquellos que prefieren utilizar el nombre de Rabin como una herramienta de deslegitimizacion. Que el pueda descansar en paz.
Fuente: The Jerusalem Post